lunes, 30 de julio de 2007

Alguien Te Mira Viera Gallo.


Juan Antonio, los de tu especie son los peores: Crecen en la mierda como las callampas y proliferan en la oscuridad de los pasillos. Cualquier haz de luz es capaz de destruirlos; cualquier gota de alcohol de sublevarlos.

Por eso se mantienen sobrios y lóbregos. Dedicados a acumular todo el poder mediante el secreto y la intriga, el que no pudieron obtener con virtudes y talentos.

Así son los de tu especie, viles parásitos palaciegos. Insulsos personajes queridos sólo por sus acreedores y por los gusanos que aprovecharán sus vísceras.

Cada cierto tiempo emergen de las profundidades con sus bocas atestadas de víboras. Cada cierto tiempo, utilizan sus fauces para predicar su fúnebre evangelio.

¿La televisión te parece una mierda? ¿Lo que tu gobierno ha hecho de TVN? No, te molesta que tu hipocresía quede en evidencia, en otras palabras, te pusiste el sayo Viera Gallo.

Cuándo has criticado la publicidad que financia tu "canal de todos", aquellas en donde la mujer es dueña de casa, el hombre un inútil y a las niñas se le regalan cocinas. Cuándo has criticado el encierro de jóvenes con el vil fin del lucro. Cuándo has dicho que es grave trivializar la guerra.

Cuándo has dicho que el baile del Koala denigra a la mujer, o al hombre, o a ambos.

Cuándo has criticado a Mea Culpa y sus psicópatas de una vez a la semana.

Si fueran pobres diablos los psicópatas, como los que no se cansan de mostrar en cadena nacional, no habría ningún problema. El problema es que la serie muestra la decadencia, el doble estándar, la hipocresía y la maldad de tu clase: Los ricos, los tuyos, los que defiendes y amparas.

Aunque es imposible creerte una sílaba, la retórica permite interpelarte, y ya que faltan adjetivos para calificarte me voy a tu vil argumento: ¿Me dices que la teleserie nocturna es culpable de que tres pelotudos hayan atentado contra mujeres?

Tal vez tienes razón y se deben prohibir dichos estímulos. Pero creo que antes se debe hacer una lista de todo lo que leyeron, vieron y escucharon tu, Insulsa, Velasco y toda tu mafia para que ningún niño crezca en sus carencias y ambiciones desmedidas.

Las Mujeres Arriba.



He sido patiperro y picaflor, curioso y extrovertido, y aún, ni en novelas, he conocido una feminista. Pero todas las mujeres dicen conocer machistas: Madres machistas, niños machistas, y todos los hombres menos los agredidos psiquicamente por su mujer o que aún no salen del closet y esos que dicen tener su lado femenino hipertrofiado. Todos, todos los demás en el momento límite somos machistas.

Eso es no entender absolutamente nada.

Nadie es Machista, punto. El machismo es una forma de relacionarnos por ende, existen relaciones machistas mas no machistas unilaterales y heterónomos.

¿Y las feministas? bueno, también existen mapuches neo nazis y homosexuales opus dei: Es parte de la libertad de culto.

Al machismo se lo identifica con la verticalidad de las relaciones, con el poder determinante dirigido desde arriba institucionalizadamente, con el poder revestido de legitimidad pero con un centro duro de fuerza bruta.

Entonces, lo contrario al Machismo, es también contrario a lo que hoy se entiende por feminismo, al menos por el feminismo de hapy hours que se ha impuesto en nuestro país.

Porque esa parodia de la felicidad orgiástica del obrero, de esclavo liberto bebiendo hasta desfallecer, no es una aspiración del hombre sino que su necesaria lápida. Si pudiéramos elegir, si pudiéramos empezar de nuevo y sustraernos del dolor de miles de años sin duda elegiríamos ser felices: Pero la mujer ha elegido imitar ese patetismo y enmarcarlo como si se tratara de un trofeo.

Aquellos trabajos de mierda de los cuales sólo queremos liberarnos son tomados con gusto por la mujeres por que así se sienten libres.

Y las viejas madres que lo sabían todo con sólo mirar se han transformado en las nuevas que no saben nada aunque se lo expliquen con manzanitas. Todo queda reducido al eslogan del momento y si ayer mi niño era índigo hoy la culpa de todo es el machismo femicida.

Disculpenme que sea tan duro, pero es que uno puede aguantar que se las vean más no que se las aprieten.

Era obvio, mucho antes de las elecciones, que Bachelet era incompetente. Y era obvio que su gobierno no iba a estar completo si no traía consigo a la pandilla de la venganza de las nerd con ella: Y que se colgarían de cualquier coyuntura para sacar a relucir sus traumas individuales; todos aquellos NO que recibieron durante sus largas y exitosas carreras.

Y una vez más una norma que trata de huevonas a todas las mujeres refrendando la interdicción en la cual quieren que se queden.

Normas diseñadas para la Carmela recién llegando de San Rosendo y que son utilizadas luego por las "Amujeradas", pre y post graduadas, para dejar en la calle a sus maridos y en la casa a sus amantes.


martes, 24 de julio de 2007
Se encuentran dos textos publicados en la web de Alterinfos sobre Latinoamérica.
se pueden revisar en:
www.alterinfos.org

Otro Partido de muchos.



Por Keno Baeza


Los jugadores de la roja en el minuto 40 del segundo tiempo y nosotros hacia la cuarta botella de ron.

Una vez finalizado el encuentro, el de fútbol, y con el partido ganado, la celebración, que se había anticipado por mucho, prosiguió su curso lógico; borracheras, discursos futbolísticos, tropiezos con muebles y adornos, que en algunas casas están dispuestos como verdaderas trampas mortales para esos momentos en que se pierden algunas proporcionalidades espaciales y habilidades evasivas.

En la televisión algunos comentaristas ya criticaban que los hinchas estuviesen en la plaza Italia celebrando, “que tropicalistas que somos, si no hemos ganado nada, no puede ser que por cualquier cosa la gente salga a celebrar” señalaban. Claro, y después se dice que los chilenos somos grises, tristes, fríos, que no tenemos esa sangre latina, fiestera.

“apaguen la tele, no quiero escuchar a ese mamón de Solabarrieta” decían algunos, “ponte música gueon. Ponte a Bonvallet” decían otros.

Los comentarios televisivos continuaron por un rato mas, cuando se gana dan ganas de ver los goles otra y otra vez mas, las jugadas, la tabla de clasificaciones, etc..., luego de las repetidas imágenes resulta que a los comentaristas ya no les gusta que al equipo Sub-20 se les designe como “la rojita”, “andamos siempre con el diminutivo, somos apocados, nunca nos creemos el cuento, no como tales o cuales países, ese es nuestro gran problema” comentaban, entonces a uno se le ocurre que ya no es “la rojita”, si no que “la rojaza”, y así es como al otro día salen otros comentaristas de fútbol con lo de “...claro ahora somos la rojaza, ahora nos estamos agrandando, ese es el problema, con lo mas mínimo nos agrandamos y después vienen las decepciones, si no hemos ganado nada, bla, bla, bla”.

Sabiamente, de la tele se dio paso a la música y el cerebro comienza nuevamente a funcionar, por lo tanto el dueño de casa verifica si queda hielo, otro se da cuenta que no quedan cigarros, que se está terminando el ron.

De pronto a alguien se le ocurre poner un CD con la música de los Italianos de los 70, esos clásicos románticos en los cuales la cebolla se pica finita y que tanto nos recuerda la música que escuchaban nuestras madres mientras hacían el aseo de la casa o preparaban el almuerzo. “te gusta esta música” le dice uno al que puso el CD, “sipo” le contesta, “a mi también me gusta, me gusta toda la música italiana” le respondía el otro, en eso intercede el dueño de casa y dice “aaa pero si este flaco también es Italiano po”. El que puso el CD, con cara de satisfacción, le dice “así que también eres Italiano”, “si” le responde el otro con cara de orgullo, “bueeena, le dice” le recuerda el campeonato mundial ganado por Italia hace casi un año, se abrazan y comienzan ebriamente a saltar y a cantar “campeoni, campeoni...”, yo, mientras intentaba encajar toda esa situación en mi cabeza, miro al dueño de casa, aquel que con su comentario había logrado juntar a esos dos que saltaban, éste los interrumpe en sus saltos y les dice, con una cara rebosante de felicidad, “oye, oye” les dice “mi polola también es Italiana” concluyendo la frase con las ansias del que espera alguna reacción, como para que lo abracen, en forma fraterna, ahora el también es del clan.

No alcancé a ver mas, me alejé del grupo, los conozco a todos ellos hace tanto tiempo, y resulta que con unas cuantas botellas de Ron en el cuerpo ahora son todos Italianos gueon, chucha no son chilenos son Italianos, es una sorpresa inmensa, me pregunto si andarán con carné o pasaporte.

Encendí un cigarro, me serví un copete y terminé escuchando italianos de los 70, e italianos del 2007 celebrando el partido en el que “salimos” campeones del mundo. Menos mal que estaba lo suficientemente ebrio y cansado como para siquiera preguntarme algo acerca de la identidad.
viernes, 20 de julio de 2007

Maldito Sudaca.



Hace algunos años, mientras viajaba con un amigo, se nos impidió ingresar a un bus que nos llevaba desde Mendoza hacia Santa Fe en Argentina. Era el último bus del día, y tal impedimento redundó a la postre en que llegáramos con dos días de atraso a Porto Alegre en Brasil. Se nos impidió el ingreso al bus por parte del chofer y el auxiliar con gritos y empujones: Se nos gritó "Chilenitos cagones", "Chilenitos muertos de hambre", etc. El día después el propio Cónsul Chileno en Mendoza nos explicaba que ese tipo de incidentes eran habituales y que incluso habíamos tenido suerte ya que esos insultos generalmente concluían en agresiones físicas y en arbitrarias detenciones para nuestros nacionales.

Ahora que gran parte de población de Mendoza es financiada por los turistas chilenos no creo que la situación sea idéntica. Pero debemos recordar que durante veinte años los chilenos le limpiamos los baños y les realizamos el servicio doméstico, y aún muchos Argentinos nos consideran como si fuéramos sus empleados e incluso sus esclavos.

Siempre se dice que los chilenos somos racistas, o que discriminamos a los inmigrantes. Estoy de acuerdo con dicha afirmación, pero el nivel de racismo es incomparable con el que se experimenta a cotidiano en Argentina o en Brasil.

En Argentina el adjetivo "Negro" es un grave insulto y en Brasil la población se distingue entre Gringos, Brasileños y Pretos: Ese orden estratifica a la población racial, social y económicamente.
La peor consecuencia de este incidente en Mendoza fue que nos sentimos chilenos por primera vez: Tanto que criticábamos a nuestro país pero producto de las agresiones sufridas surgía un amor repentino a "lo nuestro" con todos sus defectos. Y costó mucho que ese nacionalismo situacional desapareciera por completo.

Es que ser tratado como un pedazo de mierda con motivo de tu nacionalidad, que no has elegido e incluso discrepas de ella, y que no tengas posibilidades de defensa, te lleva a extremos.

Me ha tocado muchas veces sentirme un inmigrante ilegal en mi propio país. He sido detenido, golpeado e injuriado con total impunidad. Pero ser inmigrante de “a de veras” es bastante distinto. Incluso en este país viven muchos chilenos como si fueran inmigrantes ilegales.

Bauman dice que el mundo se distingue entre inmigrantes y turistas: Los ricos viajan por el mundo como si fuera el patio de su casa; Los pobres caminan por la casa, cabizbajos, puesto que son parte del servicio doméstico.

Al menos en este país no soy un inmigrante, al menos jurídicamente, y se me respeta cierta dignidad básica. Pero al salir queda de inmediato en evidencia que soy un Sudaca, un espalda mojada, un chilenito.

Vuelven a mi mente estas reflexiones después que se nos robara, una vez más, un partido de Fútbol, y luego nuestra delegación fuera agredida por una de las Policías más reputadas a nivel internacional, sin mediar provocación y con la más absoluta impunidad.

Que se nos pusiera un árbitro ya corrompido no es noticia: El Fútbol es un negocio y una final entre Checos y Chilenos no genera los mismos dividendos que una en que participe Argentina.
Lo noticioso es que los Canadienses, admirados por Michael Moore por su carácter pacífico, golpearan a mansalva a los ya derrotados veinteañeros.

Qué mundo más injusto pensaran, y con razón. Un mundo en que se les prometió que si trabajaban iban a salir de la miseria; que si entrenaban iban a ser campeones del mundo.

Cuando la promesa parecía cumplirse se les advino la realidad, como una tormenta, de la cual difícilmente saldrán indemnes. Y a sus veinte años muchos dudarán si vale la pena levantarse en la madrugada para correr detrás de una pelota si siempre existirán algunos que llegarán más alto y más lejos, no por ser mejores, sino por que el mundo es así y punto.

Y que ellos siempre serán indios, negros, chilenos y pobres, hagan lo que hagan y ganen lo que ganen. Y serán tratados como basura por aquellos que se creen mejores salvo que previamente los ablanden con unos cuantos billetes verdes.
martes, 17 de julio de 2007

Femicidios.


Comprender no es justificar ni es aplaudir. Que un joven, exitoso en todo lo que nuestro sistema demanda, mate a su ex pareja es una bestialidad sin atenuantes. Pero eso no justifica que la Secretaria del SERNAM (Servicio Nacional de la Mujer) diga que la muerte de una mujer no le importa a nadie.

En nuestro país ocurren muy pocos homicidios. Para que quede claro, en términos porcentuales cuatro veces menos que en argentina y casi veinte veces menos que en los EEUU (Sin contar Irak). Y la mayoría de los homicidios se tratan de actos inevitables mediante cualquier política criminal: Riñas familiares, de amigos y de parejas.

Cuando se habla de Seguridad Ciudadana sin duda no se habla de la posibilidad remota de que nos maten en la calle, o de que un psicópata nos acecha: Se habla del Chompiras y el Peterete robando celulares o gargantillas de oro y de "pasteros", robando cilindros de gas y la ropa que se seca al sol.

Hasta en eso nuestro país es subdesarrollado: La delincuencia es miserable y su impacto en la economía sería superfluo si es que los ricos no la asumieran desde la hipocresía moral y jurídica con que hoy se hace.

Las muertes violentas que se producen son en su gran mayoría accidentes de tránsitos y suicidios.

Pero el caso de los denominados femicidios es muy distinto. Se trata de situaciones que no admiten diferencias económicas o nacionales y en que nuestras altas tasas son bajas si se comparan con cualquier país civilizado. Un problema en que no existe nadie que pueda dar cátedra sobre cómo disminuirlo.

¿Cómo combatimos los femicidios? Soy de aquellos que tienen el prejuicio cultural de que para abordar un problema primero hay que comprenderlo, pero este es uno de esos casos es que es políticamente incorrecto tan sólo hablar de ello.

Es que sólo se admite que digamos que hay que pudrir en la cárcel a los femicidas pero en ningún caso se acepta que se ponga en cuestión el concepto de femicidio o que se provoque con ocasión de ello una discusión de género. Al menos que sea una de aquellas que concluye que los hombres son malos y las mujeres pobres víctimas.

El hombre (me refiero al concepto de ser humano) hace muy poco tiempo dejó de utilizar sus manos para matar a otros animales y devorarlos crudos, y de matar a otros hombres para intimidar, defenderse o simplemente entretenerse. Es más, aún a ciertos hombres se les conceden medallas por hacer exactamente aquello.

En nuestras espaldas cargamos un horrendo precedente que la cultura, se supone, intenta neutralizar. Pero nuestra cultura sigue dependiendo de la violencia más brutal para sostenerse.
Convengamos en que no existe esta distorsión y que existen sociedades en las cuales la violencia se ha superado y convivimos civilizadamente. En esas sociedades el hombre, esta vez en su acepción restringida, posee la misma testosterona que le permitía luchar con Mamuts y Dientes de Sable para lidiar con filas en el transporte público, sueldos miserables y un mundo que no ha elegido y que lo oprime. Con un sistema cultural que premia al afeminado destestosteranizado y a las mujeres, y que relega al otrora gallardo guerrero a un lugar subalterno.

Y algunos no pueden. De pronto, la vida les cae como avalancha, y aparece el asesino reprimido que todos llevamos dentro, y él toma el control de nosotros por un momento. Un momento suficiente para dejar llorando de por vida a muchas personas.

¿Y qué hacemos? No lo sé. No aventuro ninguna solución al problema, ni siquiera provisional.
Para apresarlos hay que esperar que ataquen y aquellos que atacaron están tan arrepentidos que si pudieran optar a la pena de muerte por sí mismos la solicitarían.

Quienes hayan sentido palpitar su corazón sabrán de lo que estoy hablando, y quienes hayan estudiado un poco, sabrán que ese palpitar es el padre de todo lo bello y lo sublime que hay en este mundo.

Reprimir, no nos protege de la bestia, e intentar la muerte de la bestia en nosotros significa condenar a nuestra civilización a la paz de los cementerios.

Y peor que eso. Vencer esa bestia que está en nosotros es capitular ante la violencia organizada de los ricos para mantenernos inmóviles.
viernes, 13 de julio de 2007

Subcontratados y Subempleados:

La Vigencia de la Ley del Embudo.


Cuando comenzó el gobierno de Bachelet, ella se impuso el cumplimiento de algunas medidas urgentes. La principal de ellas era obtener la aprobación de una Ley de Subcontratación. Lo medular de esta normativa era restringir el abuso que existe en nuestro país al tener a la mayoría de sus trabajadores contratados para empleadores distintos a los reales, pero en ningún caso se propuso terminar con esta práctica. La Ley no prohibe la Subcontratación, sólo la regula.

¿Pero porqué se necesitaba una nueva Ley para solucionar el problema? Muchos Abogados se prestaron para argumentar que la Ley era Indispensable y fueron los trabajadores mediante la CUT quienes apoyaron su promulgación públicamente. Los representantes de la izquierda también aplaudieron la medida y por ello se vislumbraba un idilio entre la Presidenta y sus naturales opositores. El romance duró poco gracias a las movilizaciones de los pingüinos, pero la ley quedó, y ningún empresario de verdad quebró por ella: Sólo quebraron las "empresas de papel" que habían sido fabricadas para eludir el pago impuestos, destruir las organizaciones sindicales y robarle los fondos previsionales a los trabajadores.

Se argumentó que esta Ley se necesitaba para terminar con estas prácticas pero la ley anterior resolvía el punto con claridad: Lo que faltaba era y es que la autoridad administrativa se tomara y se tome el trabajo de fiscalizarla.

La nueva ley entonces, no llegó a aclarar ningún punto oscuro ni tampoco se preocupó de resolver el problema central que transforma cualquier ley laboral en letra muerta: La connivencia entre el Gobierno y el Empresariado.

¿Qué se proponía Bachelet entonces? Visto hoy la respuesta se simplifica: Ganar tiempo.

Pero además del respiro consiguió sacralizar la subcontratación, permitiéndola en más casos de que cumpliéramos el Código Laboral en su letra,

La pregunta odiosa es entonces, qué se proponía la CUT el PC y toda la sarta de "compañeros" que aplaudió la medida.

Junto con la subcontratación el segundo mayor problema de nuestro sistema laboral es el "boleteo": Es la forma en que se contrata a los Subempleados.

He escuchado a tantos que me han dicho: "No, yo no estoy contratado, estoy boleteando". Desde luego que esa frase resume la experiencia de muchos y grafica elocuentemente el nivel de la educación en nuestro país y en especial de la educación cívica y política.

Nuestro código laboral, redactado en lo fundamental en las grandes reformas económicas de fines de los setenta y principios de los ochenta, dejó establecida la Primacía de la Realidad en el Derecho Laboral. Dicho a lo tinterillo: Las Cosas son lo que son y no lo que dicen ser. Mientras en el Derecho Civil la forma se transforma en sustancia, en el Derecho laboral la Sustancia debe ser la forma y ello implica que existiendo una relación de subordinación y dependencia entre dos sujetos, existe una relación jurídica llamada Contrato de trabajo. El mismo Código, Pinochetista, detalla las características de esa relación señalando entre otras características que quien da las ordenes es el empleador y quien las recibe el empleado NO QUIEN EXTIENDE EL CHEQUE, NI QUIEN APARECE MENCIONADO EN EL CONTRADO COMO EMPLEADOR. Y ya que las boletas de honorarios fueron diseñadas para los Abogados y los Médicos cuando trabajan como profesionales liberales, existe contrato de trabajo en TODOS LOS DEMÁS BOLETEOS como asimismo connivencia del Servicio de Impuestos Internos que permite que cualquier pobre diablo pueda iniciar actividades y de este modo producir millones de microfraudes tributarios y un dantesco fraude previsional y laboral.

Si el gobierno quisiera terminar con estas prácticas no necesita de la redacción de ninguna ley tan sólo de la aplicación de las existentes. Si Bachelet quería terminar con la subcontratación debía haber clausurado todos los Supermercados Líder, Jumbo, etc, los Sodimac, los Easy, los Fallabella y los Ripley y de paso CODELCO por tener a la mayoría de sus trabajadores Subcontratados y o Subempleados.

Si quiere terminar con los Boleteos, basta que exijan un título profesional que permita el ejercicio de una profesión liberal y el capital suficiente para poder desempeñarla para poder Iniciar Actividades extendiendo boletas de honorarios y negarla en los demás casos. El código del trabajo permite contratos de tiempo parcial y convenios por metas, etc. La economía del país no depende de la deliberada y flagrante violación de nuestras normas laborales; es posible que coexista el mismo sistema capitalista sin necesidad de pintarle la cara a los trabajadores. Los que hablan de flexibilidad laboral en nuestro tienen un concepto Romano Imperial de la mano de obra; nuestras leyes laborales ya son exorbitantes liberales y sin embargo no se respetan.

Es tan simple entonces terminar con los Subempleados y los Subcontratados que hay que ser desmesuradamente cínico o hipócrita para hablar de los TRABAJADORES, así con mayúscula y en voz alta. Sólo basta fiscalizar y sancionar. Incluso el aviso y un par de chivos expiatorios bastarían para que la ley se tome en serio.

Qué decir de aquellos que aún piensan, o dicen que piensan, que el gobierno tiene algún interés en los trabajadores distinto a apuntarlo con armas de fuego mientras se les chupa la sangre. Sólo les diré que el peor empleador que tiene nuestro país es el Estado. Y eso sí que es un escándalo en un país en que se trata como a la soberana callampa a sus trabajadores.

El Estado Chileno tiene subcontratado a la mitad de su personal y a la otra subempleado. Se descuentan de ellos a la docena de apitutados y apoltronados que hoy figuran como funcionarios de planta. Si eso fuera poco le chupa la sangre a miles de alumnos en práctica a quienes tiene trabajando por meses a cambio de una recomendación y un candy, lo que en el caso de los Postulantes de la Corporación de Asistencia Judicial (tortura que por mandato legal deben soportar todos quienes deseen ser Abogados) se reduce a un "para la próxima te sanciono" y una patá en la raja.

º º º

Los trabajadores de CODELCO han dado un paso decisivo que los coloca a una distancia sideral de las reivindicaciones sociales de los últimos 17 años. No piden una nueva ley sino que la aplicación de la existente. Que el discurso del Estado se transforme en su voluntad; una ganga de coherencia.

Los altos precios del Cobre han sido el alimento, pero los trabajadores de planta no han optado esta vez por consolidar su posición de Aristocracia Obrera reclamando para sí la bonanza: Se han acordado de aquellos que sudan lo mismo, tragan el mismo polvo y sufren la distancia de los suyos por tres veces menos plata que ellos.

Lo que están reclamando es el fin del feudalismo en Chile, la instauración de la modernidad.

El Ancien Régimen se definía por el sistema jurídico de estatutos, es decir, privilegios: Diversos sistemas jurídicos paralelos que rigen la vida a distintos estamentos de la población. El feudalismo asumía que existían personas de mayor y menor categoría y cada estrato tenía sus normas, tal cual en Chile en la práctica, pero nadie andaba con la cantinela de que eramos todos iguales.

Aquí se nos dijo de pronto, sin que pasara absolutamente nada, que eramos libres e iguales, que eramos una nación independiente y todas esas pelotudeces pero aquí no se cortaron cabezas ni se quemaron curas: Aquí la Historía se ha fabricado en los escritorios de los Historiadores que se han dedicado a coleccionar decretos con una compulsión filatélica.

Y sería bueno ya que la Historia la empiece a escribir el pueblo llano en el camino a la superación de la sociedad estamental en que vivimos, la exigencia de una igualdad política básica y no un mero regateo de o dentro de privilegios.

Y ojalá que la quema de los Buses de anteayer se recuerde algún día como la toma de la Bastilla.

Aunque estemos muy lejos de eso todavía, soñar no es gratis pero sigue siendo más barato y gratificante que otros vicios.