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Ayúdeme Usted Compadre.
Con Chavez de amigo quién necesita enemigos.
El gobierno de Evo Morales difiere en muchos aspectos con el de Salvador Allende pero algunas insignificantes similitudes lo acechan y acercan a un trágico desenlace.
Cuando Allende gobernaba EE.UU usaba y abusaba de su dominio imperial sobre latinoamérica; la orden del día era transformar en dictaduras militares todos los gobiernos marionetas para tranquilizar a los agitados jóvenes de la revolución cultural. El ejemplo de Cuba no debía replicarse pues la electricidad en el aire haría explotar cualquier combustible que se emitiera.
Hoy los EE.UU a penas tienen fuerzas para contener a su propia población, a los migrantes que los acosan por su frontera sur, y a los conflictos eternizados en el medio oriente. La CIA por más que quiera actuar en Bolivia incluso, por más que lo hagan, no representa un serio riesgo para la conservación del poder estatal y la unidad territorial puesto que la popularidad de Morales es altísima tanto dentro como fuera país.
Los gobiernos sud americanos, salvo el de Colombia, no pueden sino apoyar ideológicamente a Evo pues sus votantes son personas que se sienten de izquierda. Además tanto para Brasil como para Argentina es un importante surtidor energético. Los EE.UU pueden ladrar por tanto todo lo que quieran pero no pueden morder, menos después del desaire y el abierto desafío que los gobiernos sud americanos le propinaron por el ataque a las FARC en territorio ecualtoriano.
La división boliviana con que la prensa oficial titula está lejos de la que le tocó sortear a Allende desde casi el principio de su gobierno. Está localizada en marginales provincias, lejos del poder central, que defienden mezquinos intereses y que carecen de vecinos dispuestos a asistirlos. Muy cuelguen alguna banderita sus vecinos, empezando por el coloso Brasil, les negarán la sal y el agua en el caso que no los invadan en tal coalición restauradora.
La única similitud entre Evo y Allende consiste en hacerse amigo de sujetos hostiles, indefendibles, entrenados en el viejo arte de grajearse enemigos. Fidel se instaló en Chile como si se tratara de la Havana alimentado el fuego de sus detractores que pasaron de un tris de antifidelistas a antiallendistas; ensuciando la ingenua, pero hasta el momento exitosa, revolución en democracia con el paredón de los tribunales de Guevara, y el emplazamiento de misiles soviéticos.
Si bien Chávez no es culpable de crímenes equivalentes a los de Fidel Castro si ha cometido la torpeza de afirmarse de aquella ancla justo en el momento en que la cadena carcomida la sumergería a los abismos de la historia. Si fuera poco abraza como oso al pobre Morales a quien la miseria fiscal le hace vulnerable a servirle a cualquier mecenas.
“Fuera yanquis de mierda”, en solidaridad a Bolivia, más que ser una bienvenida ayuda es una bocanada de oxígeno para los separatistas orientales quienes de este modo pueden establecer cómodamente alianzas con la derecha latinoamericana tolerante con los Allende y Morales pero no con sus amigotes.
Polizontes Hasta Demostrar lo Contrario.
Nuevas limitaciones a la libertad ambulatoria.
El sistema de transporte implementado en Santiago de Chile en febrero del año dos mil siete ha sido objeto de diversas críticas provenientes de todos los sectores, incluso desde el seno de la propia alianza gobernante y responsable único de su establecimiento.
Gran parte de las críticas esconden otro tipo de intereses, o inclusive sentimientos, que el que pueda tener un usuario en dicho servicio. En este país la opinión publicada refleja el modo de pensar de las élites quienes si se han subido a un bus ha sido o en el extranjero, o en un turismo extremo dentro de su propia ciudad. Es por eso que se sigue girando en torno a las críticas obvias de febrero y marzo a pesar que el sistema haya mejorado ostensiblemente desde entonces.
Sin embargo tras la evidente mejora que percibe el usuario pero que se esconde gracias a que se ha puesto de moda culpar de todo al transporte, se esconden los ruines intereses empresariales y los populistas y electoreros del gobierno. Los empresariales son el motor del sistema pues ésto se diseñó en miras a que inversionistas privados quisieran ganar dinero mediante el transporte urbano; el problema es que los contratos nunca lograron constituir un marco dentro del cual la ganancia legal y legítima redundara en un buen servicio. El gobierno por otra parte comprendiendo la dificultad de defender comunicacionalmente a su creación ha obstado por contener el descontento congelando la tarifa mediante la dilapidación de multi millonarios y poco transparentes subsidios. Pese al aumento constante del precio de los combustibles la tarifa del transporte vale menos de cuando el diésel costaba la mitad.
La oposición aprovecha la oportunidad para vociferar en contra del gobierno y la disidencia de izquierda atornilla en sentido contrario del gobierno para mantener ardiendo un foco de conflicto sin conseguir relevar la cuestión fundamental que late tras de todo: Los míseros ingresos, las esclavizantes jornadas laborales, la lejanía entre las fuentes de trabajo y la habitación de los obreros, la precariedad laboral, el hacinamiento, y la desesperanza respecto a que estas condiciones varíen en el futuro.
Al no poder defender el sistema mediante a sus eficientes relaciones públicas el gobierno ha debido inventar a un culpable de todo el que nuevamente viene a ser la víctima: El usuario marginal.
La evasión en el pago es una constante del transporte público en todo el mundo pero en Chile es el único lugar en que se pretende eliminar. En vez que tolerar el mínimo porcentaje que no paga la tarifa, que es inferior al de muchas ciudades de primer mundo, se ha optado por emprender una cruzada en contra de los evasores. En un principio la típica campaña moralista que cualquier abogado, sociólogo o economista sabe la insignificancia de sus resultados; luego el control “aleatorio” de buses, asistido por carabineros, quienes luego realizan una exhaustiva revisión “aleatoria” de los pasajeros.
La razón por la que entrecomillo la palabra aleatoria consiste en que no se trata del azar lo que determina la revisión sino que el prejuicio del fiscalizador. Determinados buses, en determinados barrios, a determinadas horas transportan a determinados sujetos, que visten, hablan y se comportan de determinada manera que los hace blanco de una persecución.
Del mismo modo que el trasladarse a pie, y qué decir deambular, por la ciudad resulta peligroso para ciertos individuos pues serán controlados, revisados e intimidados por la policía como en los peores tiempos de la dictadura; el trasladarse por los medios de transporte, vejatorios por su incomodidad, hacinamiento y lentitud, los sujeta a más violencia institucional. El caminar o el viajar en un bus no se trata de una situación elegida sino que lo único a lo cual puede acceder el pobre en una ciudad construida para los automóviles. Si camina será objeto del “control de identidad” como si habitáramos Basora y si se va en bus se nos tratará de polizontes a menos que probemos lo contrario mediante un vejatorio escrutinio asistido de personal armado.
Los evasores son los mismos del sistema anterior, en su gran mayoría carecen de recursos para pagar la tarifa. Antes, convenían una rebaja con el chófer, hoy eso sería absurdo pues los conductores no pueden recibir dinero y según contrato sólo deben conducir. Nadie puede usar la evasión de forma continua y eficiente pues sólo se puede hacer en los buses ya que el metro está más vigilado que la sucursal de un banco; el sistema pende en la interconexión por lo tanto los evasores no son culpables de ningún déficit ya que sólo utilizan algunos buses en algunas oportunidades. Los más pobres ni siquiera salen a diario de sus poblaciones y alguien que pretende usar la evasión como un ejercicio diario deberá realizar todo su viaje en un lento bus.
Lo que no debemos pasar por alto es que una vez más la criminalización es la única respuesta a la que ha arribado el gobierno luego de millones de dólares dilapidados en asesorías. La evasión no es el problema pero se la inventa como tal para fijar la vista en otro sitio mientras hacen trampa; el costo humano de los miles de individuos seleccionados, discriminados, intimidados y castigados importa poco pues los débiles no tienen otra opción que la cristiana resignación.
Ver sobre el Transantiago:
Ingeniería Ingenua Nuevamente. 28 de Febrero de 2007
Curso Elemental de Economía. 28 de Febrero de 2007
2+2. 5 de Abril de 2007
Esclavitud ¿En el siglo XXI? ¿En Chile?
Chile desde su consagración de estado independiente se declaró “un asilo en contra de la opresión”. La ley de libertad de vientres promulgada por José Miguel Carrera no le concedió la libertad inmediata a los esclavos pero sí a sus hijos, muy poco tiempo después se proscribió la esclavitud siendo el segundo lugar en el mundo en hacerlo luego de Haití, primer país descolonizado de la modernidad, mediante la fuerza. La isla caribeña enfrentó nada menos que al quilombo de esclavos africanos contra el ejército napoleónico expulsándolos a su natal Francia; un intento similar produjo un gobierno independiente transitorio en Salvador de Bahía a mediados del siglo XIX.
Sin embargo la historia de la esclavitud es sólo agraz. Espartaco perdió su guerra, aunque pusiera en jaque al imperio y Haití perdió su independencia; hoy es ocupada por una coalición de países latinoamericanos, entre ellos Chile, que operan mediante la ONU.
Como éxito histórico se consigna la abolición de la esclavitud propugnada por Lóndres, luego de ser una potencia esclavista, y seguida celosamente por las ricas provincias del noreste de los EE.UU. La guerra de secesión, considerada por algunos historiadores como la primera guerra de aniquilación, fue motivada por la negativa de los sureños de liberar a sus esclavos, sin embargo mientras en el sur eran hombres mercancías, res semovientes, en el norte eran hombres libres que compartían la miseria y la explotación industrial junto a los pobres nativos e inmigrantes europeos y chinos.
La razón de la abolición de la esclavitud se esconde tras una fachada de moralina ilustrada. No es la libertad, ni la igualdad la causa de que los buques británicos dejaran de transportar ganado humano para cañonear los emplazamientos esclavistas portugueses de áfrica y atacar, en tanto piratas, a cualquier embarcación que se dedicara a la trata; la esclavitud se trasformó en un problema desde que el sistema industrial aumentó la productividad hasta niveles históricamente desconocidos, y la variedad de productos destinados al consumo exigía de demandantes asalariados. Quienes producían, aun que fuera materias primas, mediante esclavitud representaban una competencia desleal al imperio británico, un dumping laboral según se conoce ahora, y además sustraían al mercado de venta consumidores potenciales.
Sin embargo la abolición extorsivamente adoptada en una parte importante del mundo, al menos en la formalidad, no significó que la esclavitud quedara relegada al pasado sino que pervivió intacta en gran parte del mundo gracias al fraude de etiquetas de la servidumbre personal, a la elusión de las normas abolicionistas, y al trabajo libre en condiciones de precariedad y explotación equivalentes o superiores al impuesto. Una vez proscrita la esclavitud ella se siguió practicando en aquellos lugares en donde la metrópoli no se había asentado incontestablemente y en otros lugares que expresamente la prohibían; el ferrocarril del oeste de los EE.UU se construyó con esclavos Chinos al igual que el peruano. En el vecino del norte las guaneras de las islas que motivaron la guerra contra España de mediados del siglo XIX, que significó la destrucción de Valparaíso, eran explotadas por esclavos Chinos y Rapa Nui.
Las condiciones de servidumbre establecidas conforme a la ley, y luego mediante la obstinada práctica una vez que se consagraran los derechos laborales recién en el primer cuarto del siglo XX, sujetaron a los campesinos a la voluntad de los latifundistas situación paulatinamente en retroceso mediante la construcción de ramales ferroviarios y finalmente erradicada con la reforma agraria. Pese a que hoy los campesinos sean explotados por la industria silvoagropecuaria exportadora, las formas de sujeción a la tierra, de cacicazgo político y dominación tradicional se han extinto; muchos campesinos considerarán que la modernidad los ha dejado en una situación peor a la si les tocaba un buen dueño de fundo pero lo concreto es que la esclavitud ha sido superada pues lo relevante en su conceptuación radica en la sujeción física, la libertad indigente es un trofeo de papel que puede exhibir nuestro país como un logro si se compara con la situación de otros.
La reforma agraria propugnada por la alianza para el progreso de los EE.UU en la pos guerra y continuada por la CEPAL no se adoptó en toda latinoamérica siendo la situación nacional del todo excepcional. Ya a mediados del siglo XIX el código civil de Andrés Bello suprimió los mayorazgos y vinculaciones parcelando los latifundios con cada nueva generación; la reforma agraria principiada por Frei Montalva y consolidada por Pinochet dividió terrenos ya divisos. La situación en Bolivia y Paraguay es radicalmente opuesta y subsisten los modos de dominio tradicional o servidumbres personales de facto en la práctica, esclavitud. En Brasil se ha fusionado el sistema tradicional con el moderno negocio silvoagropecuario industrial, mezclándose la concentración de plantaciones transgénicas controladas por los intereses tras nacionales al igual que en Uruguay y Argentina con los sistemas más bestiales de esclavitud conocidos en occidente. La concentración de la tierra sigue siendo tan desigual como en los tiempos de la corona portuguesa y las grandes extensiones territoriales son gobernadas como feudos por los señores locales quienes se procuran la impunidad por todos los medios.
Si no bastaran las precarias condiciones a las que se arroja a los trabajadores “libres”, obligados a vivir con menos de lo suficiente, la esclavitud subsiste en todo el mundo en forma subrepticia y normalizada en la India, China, Pakistán y África Subsahariana. Además el mar abierto posibilita la explotación de mercancía humana en buques factorías. Hace un año se publicitó la clausura de una fábrica de ladrillos en China, hace cinco un niño paquistaní se hizo famoso luego de denunciar que los amarraban desde los tres años y los obligaba a tejer alfombras; en India se condena a una infancia de abusos sexuales a niñas, principalmente provenientes de Nepal, y al riesgo del contagio del SIDA. Los ejemplos de esclavitud someramente reseñados palidecen al compararlos con los sistemas de dominio establecidos en los territorios en que hoy se registran conflictos bélicos.
En el programa de televisión “Contacto” del canal católico, emitido el martes nueve de septiembre de este año, se denuncian cinco casos de esclavitud cometidos dentro de Chile: Uno de ellos un típico caso de comercio sexual forzado, denominado contra todo tacto trata de blancas; los cuatro restantes de empresas mineras de Til Til, San Felipe, Petorca y la cordillera de la región de los ríos. Todos protagonizados por empresarios chinos que cometían el ilícito amparándose en las dificultades para comprender el idioma de las víctimas y de poder pedir ayuda, y la desidia de las autoridades locales que se limitaban a visar documentos ideológicamente falsificados y aplicar multas ínfimas, en nada disuasivas al constatan las graves infracciones. La gravedad de la situación no es enfrentada con la seriedad que requiere por las autoridades nacionales y el canal de televisión no consideró escandalosas las imágenes puesto que el trabajo forzado no es visualizado como un atentado en sí mismo, sólo siendo importante si existen homicidios o abusos sexuales de por medio. En el caso de las empresas mineras el asunto es gravísimo pues se acogen a los beneficios de las inversiones extrajeras, se llevan gratis los minerales extraídos y además se dan el lujo de traer su propia mano de obra esclava para ejecutar las faenas libres de costo alguno, un claro mensaje para aquellos que creen que la codicia humana linda con algunos valores morales universales.
Queramos o no la esclavitud sigue estando presente y su forma histórica supuestamente superior tampoco le hace justicia a los caros principios que se consignan con el fin de legitimar la civilización actual. La mayoría trabaja forzado por el hambre, el frío, la miseria o la marginación, y aún hay muchos que son capturados mediante distintas argucias y utilizados como mercancías. El mundo feliz que nos retratan oficialmente, ese al cual le faltan sólo algunos retoques para ser perfecto, es tan sólo un delirio si lo comparamos con la cruda realidad.
Liceo de Aplicación.
Crónica de un Cierre Anunciado.
Por Ariel Zúñiga.
El lunes ocho de septiembre de dos mil ocho han quedado oficialmente clausurados los centenarios edificios del liceo de aplicación. La decisión sólo se había aplazado por tecnicísmos puesto que la imagen de los alumnos heridos por el colapso de una loza ya era suficiente argumento para tomar medidas al respecto. El tema central consistía en superar la crisis, navegar a favor del viento y la marea hacia donde sea, pero conservando intacta la tripulación y la jerarquía. Tal cual ha hecho a la perfección la concertación en los últimos veinte años las crisis son los mejores momentos para sacar ventajas, tan cierto es esto que en algunos temas han producido crisis artificiales para avocarse a la tarea de solucionarlas: Seguridad ciudadana.
El liceo de aplicación se cae a pedazos hace el mismo tiempo que gobierna la actual alianza política, sus baños hace muchos años compiten en insalubridad con los del óvalo de la penitenciaría, sus pasillos en el segundo piso se sostienen inclinados producto de un milagro similar al de la torre de Pisa. Por lo tanto no se está tomando una medida que intenta solucionar un problema pues este ya existía hace bastante, sino que utilizar la emergencia comunicacional para cumplir otros fines.
El gobierno, o más bien ningún gobierno, soporta o soportaría un liceo emplazado en pleno centro de santiago, defendido por murallas inexpugnables, y capaz de producir los más aguerridos dirigentes y activistas estudiantiles. Los hermanos Vergara Toledo, que año a año motivan la conmemoración del día del joven combatiente pasaron por sus aulas y esa semilla de rebeldía sigue dando fruto hasta entonces donde aún los murales se re pintan, como en las paredes de la Av. Cinco de Abril, y donde pese a la maleza crecida al alero de la Jota y otras tantas instituciones dedicadas a envenenar la mente, siguen verdes los nuevos brotes de utopía.
El aplicación más que ser un liceo es una fortaleza emplazada en territorio enemigo en donde se crea y recrea año a año la lucha contra las injusticias; es la universidad de los que no podrán acceder a ella por sus aranceles y por lo tanto muchos dejan su alma en cada grito y marcha.
Sacar al liceo de su ubicación, contaminar su tierra para envenenar las raíces y evitar nuevas primaveras es un regalo caído del cielo para el gobierno, es una continuación de la política de la Oficina de Belisario Velasco, la des movilización completa de la sociedad para asentar la dominación absoluta y sin cuestión del capital.
De paso fustigan al actual alcalde, miembro de la coalición opositora, y exhiben a la progresía populista y buena onda de las Toha y los Navarro.
El gobierno se saca la muela del juicio aprovechando el impulso que le ha dado la propia organización y lucha de los aplicacionistas. Su objetivo es aniquilar la eduación pública y si dejamos que todo les salga bien este año lo habrán conseguido.
Coptación para el Instituto y aniquilación para el Aplicación, esa es la consigna. Prometerles el oro y el moro a unos para que abandonen la lucha colectiva y destruir a los que se niegan a tranzar sus valores.
Es preciso organizar a todos los liceos de peso, a todos aquellos que aún agonizan pese a estar desahuciados, para establecerse como una muralla que impida el avance fratricida de las políticas educacionales. En Chile al menos cien establecimientos están en situaciones similares de infraestructura ¿Vamos a cerrarlos todos?
Se ha dejado sin educación a los alumnos de cuarto medio contra la letra expresa de la Constitución, se los condena a dar una prueba de selección universitaria sin dotarlos de las herramientas mínimas. Se hace pagar a los justos por los pecadores ¿Dejaremos esto así? ¿Nos entregaremos a la farra dieciochera y dejaremos a la deriva a los frutos más dulces de nuestra patria?
Antes de Ley General de Educación se requiere una ley urgente que subsane los obvios problemas de infraestructura de todos los liceos. Una vez construidos los edificios se verá quien y cómo los administran. El pinguinazo estalló por un liceo que se inundaba y el gobierno sólo ha dado palabras vacías, promesas de drogadicto y fonolas. Los cabros no pidieron edificios nuevos ni lujos sino que lucharon para hacer la historia, para re construirla. Hoy esos mismos déficit amenazan su supervivencia política, es el momento de actuar antes pasen una aplanadora.
Con la excusa del monumento histórico fomentan la ruina, con la ruina el desalojo, con el desalojo la dispersión, con ello la aniquilación institucional y después de eso la implícita amenaza al Amunategui, al liceo cuatro de niñas, al Barros Borgoño, al Valentín Letelier de hacer lo mismo bajo la excusa de ayudarlos. Mientras licitan los valiosos terrenos de Cumming para que sobre el cadáver tibio se instale una universidad privada que prohíba los centros de alumnos y el ingreso de todo aquel que huela a liceo público, en tanto se comprometa a conservar las fachadas del edificio.
El País desde el borde de una Cancha de Fútbol.
Quizá no exista en Chile otra perspectiva que el fútbol para analizarlo completo y desnudo al mismo tiempo, pues el juego de veintidós personas tras una pelota es tan sólo la excusa para que se movilice todo un país en torno a ella como si se tratara de repeler una invasión.
Distinto sería si Chile fuera el gran campeón en cada torneo en que se presente o que este deporte aportara directa o indirectamente al erario público de modo determinante; ocurre todo lo contrario, el deporte en general y el fútbol en particular no nos generan más que decepciones y gastos. El modo en que consigue producirnos ambas cosas obstante la evidencia es un misterio. El fervor futbolero es directamente proporcional a sus fracasos.
Decirlo ahora parece un comentario más de los usuales de generales postreros a la batalla. Defenderé que no es el caso mencionando que hace casi un año cuando se designó a Marcelo Bielsa como director técnico de la selección nacional escribí una crónica, publicada en este mismo medio, criticando la actitud de los fanáticos, y especialmente de la prensa, de histeria y confianza ciega en que una varita mágica nos convertiría en príncipes de la noche a la mañana.
Es absurdo generalizar a un país pero de todos modos es preciso dejar constancia de lo afables que suelen ser los brasileros, incluso en los peores momentos no mezquinan una sonrisa, un baile o levantar el pulgar mientras dicen “legal”. Ellos, los monarcas indiscutidos en el juegito de la pelota, deberían tomarse como un paseo a los potreros visitar un lugar tan gris y frío como Santiago, y sin embargo leyeron la prensa y se tomaron la molestia de ofenderse por los comentarios triunfalistas de los tarados de turno. Vinieron, hicieron su trabajo, nos golearon, y volaron hacia rumbos civilizados; sin olvidarse de declarar que era una molestia viajar a Chile pues siempre eran maltratados, descalificados, y no se les respetaba como profesionales. Ninguno aludió a que se les debía pleitesía, o que se les debería recibir con ofrendas, libaciones, y vírgenes en sus habitaciones, sino tan sólo el respeto acorde a deportistas que compiten tras un trofeo de bronce con vidrios incrustados.
En dos oportunidades me tocó estar solo en ciudades en que sus equipos locales aspiraban a la copa “Libertadores de América”, una vez en Rosario y la otra en Porto Alegre. En ambas me imaginé bares atestados de fanáticos pintarrajeados, irascibles, y luego desórdenes públicos cualquiera fuera el resultado; en los dos casos me llevé por sorpresa que un televisor en el rincón de un restaurante apenas era visto de soslayo por los parroquianos mientras dedicaban su tiempo a cualquier cosa más importante como a degustar su cerveza “Santa Fe” o “Polar”. Conclusión, sólo Chile se paraliza por un partido de fútbol, el que no precisa ser una final pues de lo contrario ocurriría cada veinte años.
Es un placer culpable, más bien una autoflajelación, nuestra burda tendencia a tomarnos el tema de la pelotita como una cuestión de estado. Seguirá nuestra latente imbecilidad emergiendo a borbotones, gestionada por los imberbes onanistas que se dicen periodistas, pues ni memoria ni precedente parece importar a los millones de trogloditas que marchan sonrientes al matadero.
Por una extraña razón este lamentable espectáculo resulta positivo pues es común en nuestros vecinos, con la evidente excepción de Brasil y Paraguay, que la importancia que le adjudicamos al fútbol se la otorguen a la política electoral y cada cierto tiempo inventen la pólvora organizándose en torno a ella con antorchas ardiendo ¿Será que la dictadura destruyó todas nuestras esperanzas y el en fútbol se ha alojado toda la mística que se precisa para conservarse con vida?
Los Avatares de la Organización Política Actual.
La fuerza gravitacional de los errores pasados y la estela del general.
Por Ariel Zúñiga.
Fácilmente caemos en la tentación de adjudicar la responsabilidad por la carente organización política a nuestra historia reciente olvidando que procesos similares se desarrollan en todo el mundo. Lo que ocurre es que estamos inmersos en un único proceso, un sólo mundo, una sola historia, por lo tanto si nos referimos a lo local y sus problemas específicos debemos primero comprender lo global.
He escuchado a muchos que señalan que existe un sobrediagnóstico pero si eso fuera cierto tendríamos claro qué es lo que ocurre y como organizarnos políticamente en la sociedad de hoy. Muchos individuos tienen sus propios diagnósticos de lo que ha ocurrido y ocurre pero carecemos de una comprensión colectiva; no hemos acordado siquiera lo básico, es decir, qué no es la realidad y que no hacer. De este modo la multiplicidad de diagnósticos opera del mismo modo, y quizá de un modo peor, a la carencia de los mismos.
Los primeros encuentros de Porto Alegre son la mayor demostración de que nos encontramos en un estado similar al del mito semita de la torre de babel. Esto no ocurre porque los interlocutores dominen idiomas diversos puesto que existe la posibilidad de interpretarse sino porque se discurre en epistemologías incompatibles entre sí en que se custodia seguir utilizando los mismos términos pero vaciados de conceptos. Meta teorías que subordinan la comprensión entre unos y otros lo que impide comunicarse; las tensiones originadas por la incomprensión más que motivar una re pregunta sobre los axiomas, de modo de establecer acuerdos a lo menos tácticos a nivel meta teórico, redunda en interpelaciones afectivas o descalificaciones personales. Las dificultades que he reseñado se producen dentro de las élites intelectuales pues la distancia entre éstas y el “pueblo” que dicen representar legítimamente es aún mayor.
En el contexto nacional la impronta de la dictadura sigue determinándolo todo puesto que no sólo cristalizó el sistema de partidos sino que produjo una contra revolución tan exitosa que hoy debemos lidiar con millones de pinochecitos que pululan por las calles: Se carece de una educación cívica pre escolar, que decir básica o secundaria; aún se estima políticamente correcto descalificar una opinión por ser “política” o provenir de “políticos”. El ideal de la mayoría de quienes actúan políticamente es el de ser “independientes”, crear instituciones “ciudadanas” destinadas a servir una finalidad específica completamente disociada del mundo en donde éstas pretenden actuar.
Ese mundo ciudadano, organizado a lo ONG, es justamente el espíritu más reaccionario de la Constitución Política de 1980; es el complemento indispensable del principio de subsidiariedad: La sociedad se organiza mediante grupos intermedios es decir, gremios, por medio de los cuales se articula un Estado territorial e ideológicamente unitario. La Comisión Ortuzar y el Consejo de Estado, entes redactores de la carta del 80, poseían entre sus miembros a personeros decididamente corporativistas que dejaron constancia de que les parecían insuficientes las reformas puesto que deseaban una sociedad fascista al estilo italiano; pero la gran mayoría discrepaba parcialmente de estos anhelos de reconstrucción nacional y manejaban una visión moderada del fascismo italiano, es decir, el franquismo. La visión UDI del mundo, ultra católica, integrista, corporativista moderada (gremialista) se inspira en el franquismo, nunca escondió tal simpatía pese a las buenas relaciones entre España y Allende, ni su afición por uno de sus principales ideólogos: José Escribá de Balaguer.
Estatutos en Centros de Alumnos de muchos planteles, escritos democráticamente y durante la democracia, reiteran tanto el término “grupos intermedios” como su concepción gremialista. Aunque la UDI se encuentre marginada de la mayoría de los gobiernos estudiantiles y de las asociaciones civiles todas estas en la actualidad se comportan tal y cual la UDI quiso y quiere.
Constelaciones de organizaciones fragmentadas, provincianas, cosistas, tecnócratas, tratan de salvar sus minúsculos intereses a costa de quien sea, compitiendo en un bestial libre mercado del activismo o de la parrilla comunicacional, dispuestas a destruir a cualquier otra que colisione con sus intereses.
Lo descrito es el paraíso planificado entre Chicago, Madrid y Roma, la mejor garantía de que en Chile nunca pase ná es que los abusados no logren organizarse en un bloque común en arás de cobrar las cuentas pendientes con los abusadores.
La Cuestión de los Liceos Emblemáticos.
Cuando a principios de los años noventa el ministro de educación de la época, Ricardo Lagos Escobar, presento el proyecto MECE y MECE Media (Mejoramiento de la Calidad de la Educación) un pequeño grupo de alumnos del liceo de Aplicacion nos organizamos básicamente en torno a su repudio. El pequeño grupo creció estableciendo alianzas con los liceos del centro de la capital en los cuales se distribuía un modesto panfleto firmado como “Estudiantes Democráticos”. Era difícil explicar en ese tiempo porqué discrepábamos con el proyecto estrella de uno de los ministros mas populares de los primeros años; el tiempo nos ha dado la razón y resulta sencillo recurrir al lugar común que se trató de una de las tantas políticas mediaticas del ex presidente carentes de objetivos concretos y que además la historia es elocuente en demostrar que fue un cabal fracaso. Pero las razones profundas de las criticas siguen sumergidas puesto que a principios de los noventa era imposible explicar que para subsanar la aberrante desigualdad era preciso estatuir políticas desiguales a corto y mediano plazo; la respuesta de los dogmáticos liberales fue que la educación publica debía mejorarse toda y al mismo tiempo eso significó que fracasara completamente arrastrando en la rodada a los liceos públicos emblemáticos de todo el país y principalmente los del centro de Santiago.
El resultado de la catástrofe ha sido la detención de la movilidad social puesto que los liceos públicos de excelencia permitían el ascenso meritocratico. Aunque alguien proviniera de un colegio emplazado en un barrio pobre podía aspirar a esforzarse y acceder a un liceo emblemático y con ello a una nueva vida. El programa MECE bajo el pretexto de comprarle un pizarron al liceo AX 330 de Trovolhue se los quito al liceo Amunategui, el resultado es que el de Trovolhue sigue donde mismo pero el Amunategui ha descendido al nivel del primero.
No me caben dudas que los alumnos del liceo de Aplicación sabrán luchar por los objetivos urgentes (Que no se los divida y que no se traslade al liceo del centro de Santiago) y por los mediatos (Que se construya una infraestructura adecuada para hacer viable un proyecto académico de excelencia) pero serán precisas muchas asambleas y muchas luchas para comprender que lo que se debe hacer es utilizar esta crisis para unificar a los liceos emblemáticos en torno a un proyecto común de excelencia.
Los objetivos de todos los estudiantes secundarios son los mismos y son complementarios pero los de los liceos emblemáticos son especificos de ellos. En el centro de Santiago, por ejemplo, se debe exigir que se dote a los liceos de histórica excelencia de la infraestructura que disponen los colegios particulares en donde estudia la elite ¿Para que? para revertir a corto y mediano plazo el estancamiento social que permite que nuestras autoridades actúen en connivencia y completamente enajenados de los que deben soportar sus decisiones.
Gimnasios, laboratorios, comedores, infraestructura informática de primer nivel, laboratorios de idiomas, bibliotecas, subsidios familiares, etc. Todo lo que tienen los liceos secundarios de Finlandia, destinados a los pobres estudiosos, que sudan la gota, que se la juegan. Todos esto en espera a que la misma medida se generalice a todo el país.
Comencemos con cincuenta liceos en todo el pais y con unas trescientas escuelas básicas. Esa es una reivindicación concreta, urgente, inobjetable. Si seguimos demorándolo, desperdiciando a los buenos alumnos que ya tenemos, la inmovilidad social lo destruirá todo a la primera crisis generalizada puesto que entre las elites y los pobres existirá una brecha económica y cultural tan extendida que no posibilitara ni el dialogo ni la legitimidad.
La forma de custodiar que todos accedan a una educación de calidad consiste en permitir que todos puedan adquirir las herramientas básicas para desempeñarse competentemente en el mundo de hoy, pero solamente unos pocos pueden llegar a la alta cultura, a la ciencia, a la docencia universitaria. Debe haber posibilidades para todos pero el profundo déficit cultural del país, refrendado en cada medición nacional o internacional, debe revertirse reforzando aquellas instituciones que lo han hecho bien a pesar del escenario desfavorable en que han debido lidiar.






