lunes, 27 de abril de 2009

Como Ratas los Encerramos, Como Ratas Mueren.

Diez internos calcinados en el infierno de Colina.

Por Ariel Zúñiga Núnez


Las justificaciones abundan y abundaran pero los hechos se imponen elocuentemente, por sí mismos. Nuevamente mueren calcinados internos en una cárcel, bajo la custodia de gendarmería de Chile. Anteriormente fue en Antofagasta, luego en Puerto Montt, ahora es Colina II la que arde en llamas como una cruel ironía pues todos saben que es un infierno.

No faltarán los indolentes que digan “por algo estaban presos”. Con este tipo de afirmaciones nos resistimos a indagar porqué en nuestro país hay más presos que en toda sudamérica y porqué a nivel mundial sólo nos ganan, en esta brutal estadística, los EE.UU, Afganistán, Iraq, China y Cuba.

Esta mera mención grafica, más que ninguna otra, nuestra estratificación mundial. En educación estamos en las antípodas de Finlandia o Nueva Zelanda, en población penal también.

En el país latinoamericano en que menos homicidios se registran más vigorosos jóvenes, marginales pues han sido marginados, se pudren en lóbregas mazmorras.

Los “modernizadores” dirán que estas tragedias no ocurren en penales concesionados, olvidando que éstos cuestan por interno mucho más de lo que el estado gasta en una beca completa en una universidad, en los excepcionales casos en que eso sucede.

Los gendarmes se quejan de sus precarias condiciones las que los mantienen tan encarcelados y flagelados como los que con suerte resguardan. Y el gobierno no dice nada, sólo amenaza con más y más sanciones a los gendarmes y más cárcel para los presos ¿Ojalá amenazaran con trabajo con el mismo brío?

Cincuenta mil presos y seguimos contando. Y nuestra elite no se pone ni roja, ni amarilla. Brote de tuberculosis, pediculosis, tifus, como en las galeras de la edad media, y vamos cortando cintas que Chile se moderniza.

Algunos se frotarán las manos pensando en que la gripe porcina pueda controlar la superpoblación carcelaria y así poder seguir apresando la impotencia y el descontento.

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¿Un Techo o una Máscara para Chile?

Sebastian Bowen ni es santo ni es ingenuo.

Por Ariel Zúñiga Núnez


El padre Alberto Hurtado decía, en su habitual estilo que algunos rufianes dicen emular, “la caridad empieza donde termina la justicia”. Tal afirmación no admite segundas interpretaciones, menos una agrupación destinada a gestionar masivamente la caridad macroempresarial, con dinero salido desde nuestro bolsillo y conspirando al mismo tiempo con las reformas estructurales necesarias para que impere la justicia. Las gárgaras que se hacen algunos con Alberto Hurtado, de aquellos dedicados por vocación al hurto, redunda en instituciones fachas y de fachada como la teletón y el techo para Chile. Empresas dedicadas a vaciar las arcas fiscales, a lavar activos e imagen al empresariado, y gestionar las vidas de miles de incautos, por lo general de clase alta, que sucumben ante sus culpas burguesas.

Sebastian Bowen ni es un santo ni lo exculpa el ser ingenuo, a ese nivel operan sólo los criminales avezados o los estúpidos. Frei lava imagen al incorporarlo a su equipo, lo que seguramente ungirá al aludido a la postre de ministro ¿de qué? ¿De caridad pública? ¿De hipocresía? ¿Director nacional de eufemismos?

Cuando el viejo busca al joven ese joven también busca a ese viejo. Uno pretende la vitalidad, el otro el conocimiento o el poder. Como aquí el viejo es Frei obviamente lo que se busca es el poder y más precisamente el poder por el poder.

Bowen, como buen encantador de serpientes que es, dice que el quiere el poder por nosotros, no por él. Es que es un tipo muy bueno, y además es fenotípicamente joven, habla como joven, -de asuntos de viejos pero tuteando- usa zapatillas, una larga cabellera que debe estar avaluada en un par de millones verdes, y una desgarbada barba, es decir, nos imita. Al mismo tiempo es director de una empresa, de una muy rentable empresa sin fines de lucro, lo que incluso lo llevó a una fugaz aparición en una versión momia de tolerancia cero que transmitían en el canal católico después de misa. De ese mismo redil proviene el paquete que instalaron en tolerancia cero, un cabeza cuadrada que no lo sacas del costo y beneficio ni en viernes santo.

¿Cual es el negocio de un techo para Chile?

El mismo que el de la teletón, la lavandería de la imagen pública de los evasores y elusores de impuestos, de los destructores del medio ambiente y de los explotadores varios. Financian sus actividades caritativas con los aportes directos de los tarados como uno, o con nuestros impuestos pero nunca con el de las “altruistas” empresas auspiciadoras.

Pero además un techo para Chile recluta a miles de incautos y crea multitudinarios cuadros en la filosofía de la caridad teledirigida.

Las mineras que se llevan los no renovables recursos colaboran activamente. En la página de un techo para Chile ni se ruborizan por agradecer a Barrick Gold quien seguramente deduce del ínfimo royalty (3%) sus donaciones. Entrar a su página es recorrer la galería de la infamia pues además “contribuyen” los amigables oligopolios del retail -lo que incluye a las farmacias-, de la pesca, y de la silvo y agro exportación. El dinero de los tarados como uno se deposita en las seguras arcas del banco Santander Todos ellos deducen impuestos “colaborando” con un techo para Chile.

Millones de dólares en vez que ir al erario fiscal, más otros miles de millones que nunca llegan gracias a las relaciones públicas que hacen estas empresas con nuestro propio dinero, van a parar a un techo para Chile quien gestiona a las hordas de niñitos ricos que juegan a ser solidarios. Aquellos que cruzan de extremo a extremo la capital para embarrarse sus cómodos y engrasados zapatos impermeables. Tipos que se llenan la boca con la palabra solidaridad mientras acarician el martillo retráctil swiss army que yace en el fondo de su bolsillo, el que luego conservan bañado en oro en un lugar destacado de su oficina en Sanhattan, para presumir que ellos también, en una oportunidad, fueron jóvenes traviesos y soñadores, y hasta querían cambiar el mundo. Claro está, a martillazos, abusando de clavos y fonolas, y con el dinero de los propios pobres que dicen ayudar.

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ANDHA Chile Ataca Otra Vez.

Y el gobierno reacciona con su prepotente ineficacia.

Por Ariel Zúñiga Núnez


La asociación de deudores habitacionales ANDHA Chile, protagonizó una nueva manifestación en el frontis del ministerio de vivienda. La represión policial dispersó la manifestación y los intentos de levantar un campamento en la esquina de Serrano con la Alameda en pleno centro de la capital. Algunas dirigentes, que en otras oportunidades habían trepado a las señales electrónicas unas cuantas cuadras hacia el poniente y ha protagonizado incontables manifestaciones en las apariciones públicas de la presidenta, se subieron a una grúa pluma de unos cuarenta metros. Exigieron una audiencia con la ministra, que fue negada pese a que se quedaron en dicho lugar por más de quince horas. Al bajar fueron detenidas por “desórdenes”. En la audiencia de formalización se quiso imputarles también el delito de amenazas, en contra de la presidenta, pues una de las manifestantes había sugerido a Bachelet, mediante la prensa, que redoblara sus medidas de seguridad.

ANDHA Chile agrupa a personas que adquirieron viviendas sociales en los 90' a quienes el mismo gobierno les indujo, facilitando incluso tales operaciones, la falsificación de sus estados financieros de modo que pudieran calificar en instituciones bancarias para endeudarse por el saldo de precio no ahorrado ni subsidiado; si ellos no aceptaban debían mendigar una media agua al techo para Chile. Se trata de uno más entre tantos otros fraudes propiciados por los gobiernos anteriores destinados a forzar la ley en vez que propiciar la transformación de las mismas. La experiencia acumulada llevó a que el gobierno hoy disponga de una política de vivienda muy diferente en que las personas de escasos recursos puedan acceder a viviendas y quedar libres de deudas hipotecarias en la mayoría de los casos. La alza usurera de los “intereses” del sistema bancario se evita de este modo así como también que los nuevos propietarios deban arrendar las viviendas para pagarlos, retornando a sus precarias habitaciones, o que ellas sean rematadas por no pago. Quien es pobre no puede ahorrar, tampoco pagar dividendos. La evidente injusticia en el trato entre los que hoy reciben subsidios en relación de los que lo recibieron hace una década es la razón de ser de ANDHA. Han exigido que el gobierno reconozca el pago de estas viviendas lo que lo obligaría a recomprar la cartera de créditos al sistema bancario.

La razón fundacional de ANDHA es lo que hace difícil que sea asimilada por los tradicionales grupos de izquierda. No se trata de obreros, ni de comités de allegados que se toman un terreno, sino que de “dueños de casa”, en general de mujeres, que recibieron un apoyo gubernamental que hoy les parece insuficiente. Esto produce en muchos reacciones encontradas que van desde el “¿para qué firmaron?” al “reclaman de llenos”; incluso el que muchos inhabiliten sus peticiones pues no se trataría de pobres auténticos. Dichas imputaciones son injustas puesto que en su momento actuaron de acuerdo a los pocos antecedentes que manejaban y a la única oferta disponible. El que hoy habiten una vivienda digna no ha cambiado su situación de ingresos lo que los sujeta de todos modos en la pobreza extrema, la que se obvia y encubre gracias sus pequeñas pero bellas casas, mejoradas producto de un titánico esfuerzo cotidiano.

Lo que hace de ANDHA una organización fuera de lo común son sus métodos de lucha. No son manifestantes típicos de izquierda por lo tanto poco les importa las “marchas” o la cartelería. Así como su lucha es de una nueva época, la de un ubicuo precariado, sus métodos son propios de una sociedad del espectáculo. Al ser espectaculares han conseguido la efectividad que nadie más; diez manifestantes de ANDHA Chile valen más que mil de desorganizados y románticos sindicalistas o que cien aperrados pingüinos. Además hacen algo que la izquierda no habitúa: Aprenden de sus errores y se profesionalizan. Todo esto ha trasformado a las aguerridas chicas de ANDHA en el cuadro de élite de las manifestaciones, expertas en caracterizarse, infiltrar las actividades estatales, sobrepasar las barreras policiales y sorprender una y otra vez a los grupos de “inteligencia” quienes están preparados a los métodos de los ochenta y nada más que eso.

Además su reivindicación privada, de ciudadano consumidor que exige prestaciones, puede extenderse a situaciones equivalentes como las de los deudores del crédito Corfo para la educación o los microempresarios que no pueden acceder a créditos.

Las chicas de ANDHA son las responsables que el eslogan de gobierno ciudadano de Bachelet le haya reventado por la culata a sus creadores. Cada vez que la mediática presidenta visitaba a los pobres, con la acostumbrada puesta en escena, las chicas de ANDHA atacaban increpando a la mandataria exigiéndole la condonación de sus deudas. Son las únicas que han podido interrumpir actividades sagradas como el discurso presidencial del veintiuno de mayo y hasta el festival de la canción de Viña del Mar. También inauguraron la pileta de la plaza de la ciudadanía lo que obligó a que se resguardara policialmente al igual que nuestra constitución y la plaza del mismo nombre.

El gobierno ha pretendido una y otra vez aplicar toda la fuerza de nuestra draconiana ley para encarcelar a las voceras de ANDHA. Esa es la realidad del gobierno ciudadano. No le ha bastando el desmesurado poder estatal de la fiscalía sino que ha abusado de la figura del querellante alegando con abogados inquisitores del ministerio del interior. Los abogados defensores han actuado con diligencia enervando las histéricas acusaciones. Por suerte las escuelas de derecho se dividen rigurósamente entre civilistas y penalistas; aquellos que quieren el dinero y el poder ante todo son civilistas, y luego subsecretarios del interior. De ese modo han imputado amenazas en contra de la presidenta olvidando que el delito exige mucho más precisión como por ejemplo detallar si se va a producir un daño físico o psíquico, lícito o ilícito o al menos precisar cuándo fueron proferidas y cuándo detenidas y porqué. Eso distingue a las amenazas a las meras injurias, a éstas con la bravatas, y a todas éstas con una amenaza legal y legítima como sería: Si siguen gobernando como lo hacen seguiremos protestando.

El triste espectáculo de los abogados públicos mejor pagados de Chile perdiendo en contra de los humildes colegas de la defensoría popular dado este jueves no es nuevo sino que ha sido la regla en el caso de ANDHA. Para vencer a la defensoría penal mapuche el Estado ha debido torcer sus propias leyes desde admitir testigos encubiertos hasta espiar a los abogados defensores.

Se trata de un gobierno con pretensiones imperiales, de dominio total sobre los ciudadanos que dice representar, ello explica el que insista revivir fenecidas normas sobre desacato. La presidenta puede vender su gobierno del mismo modo que las chicas ANDHA pueden dejar en evidencia la estafa subyacente. Al menos, hasta el momento, porque quizá esta vez los tribunales actúan como en la araucanía y se suman a la moda de castigar a los manifestantes e incluso denominarlos terroristas.

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sábado, 25 de abril de 2009

Se Debe Prohibir por que es Placentero.

Conclusiones tras la criminalización del spice.



El colegio médico fue la voz de alerta, un incienso se vendía legalmente y sus efectos eran similares a los de la marihuana. Su denuncia obligó a que las autoridades se avocaran al asunto. Los estudios preliminares van a demorar un par de semanas pero incluirlo en la nómina de las sustancias prohibidas tardó a penas unas cuantas horas.

No existen estudios científicos serios que confirmen la peligrosidad que a la marihuana se le atribuye, sin embargo basta y sobra decir que otra sustancia, legal, produce efectos parecidos para que se la prohíba. Está claro que el conflicto que tiene la autoridad con la canabis es por que a algunos les produce placer, ahí estaría su peligrosidad.

Si alguien pretende defender la racionalidad del sistema le pido que observe detenidamente lo que ocurre con las drogas. El axioma de la toxicología es que nada es toxico o no tóxico, en sí mismo, todo depende de la dosis. Los daños que se le adjudican a las drogas es en consideración a su ingesta abusiva pero un consumo problemático sea de agua mineral o de chocolates produce severos daños a la salud. No existe ningún alimento, ni sustancias inhalable que sea segura en todas sus dosis. El exceso de oxigeno aumenta la oxidación de la células lo que pone en serio cuestionamiento si la ejercitación física es buena para la salud.

Es que esa es la cuestión de fondo, lo único claro es que algún día seremos alimentos para los gusanos, lo que hace de la vida la única causa necesaria de cualquier muerte.

Toda droga, lícita e ilícita, sea la heroína o la sal de mesa, hace daño. Una droga no es peligrosa que otra ni más adictiva dependiendo de su ilicitud sino que de razones económicas y políticas que determinan su mercado. La Ginger Ale se compone de quinina, la Coca-Cola original con cocaína y hoy se la sustituye con altas dosis de cafeína. Las bebidas de guaraná también poseen poderosos estimulantes legales del mismo modo que la taurina de la Red Bull. Todas estas sustancias, al igual que la aspirina o el azúcar son adictivas.

La persecusión a las drogas provino de aquellos fundamentalistas que intentaron hacer lo mismo con el alcohol sin resultado. Se requiere de un obrero sobrio que sólo piense en trabajar por eso la mala costumbre de los agricultores temporales mexicanos de baja California de fumar porritos se combatió de inmediato y con dureza, antes que se hiciera tan común como la cerveza. Como efecto colateral y no deseado la prohibición alcanzó a los occidentales de clase alta en un par de décadas, al criminalizarse el tráfico y consumo de cocaína, LSD y heroína.

Hoy la guerra santa en contra de la drogas sólo produce más y más víctimas. Si algo daña la salud es la persecusión al consumo de drogas que obliga a un mercado clandestino que produce mafias, refuerza las existentes y castiga a los consumidores con drogas caras y de pésima calidad que sí dañan, por carecer de los componentes activos deseados.

Algunos neo hipócritas, excesivamente ingenuos o perversos, proponen la legalización de la marihuana en atención a sus conocidas bondades. Esto desconoce las razones de su prohibición, que son idénticas a las de toda droga tanto en la inocua canabis o el nefasto Crack.

Esto es lo que permite que el tribunal de la sagrada inquisición, encabezado por la esposa de la beata José Antonio Viera Gallo, cuide de nuestra salud a disparos de metralla. Llevan décadas tratando de encontrar efectos nocivos en la marihuana, sin éxito, y sin querer cada día le encuentran más bondades que al ginseng y el aloe vera; sin embargo basta decir “este incienso produce lo mismo que la canabis” para que se lo prohiba sin mediar siquiera un estudio sobre su eventual toxicidad.

Este es el extraño planeta en que vivimos, potenciado en esta larga y angosta franja. En que somos cuidados de nosotros mismos por puritanos inspectores que castigan cualquier manifestación de autonomía, y que luchan contra toda forma de placer. Como dice la Bersuit “Si esto no es una dictadura, qué es, qué es.”


lunes, 20 de abril de 2009

La Hija del Ministro.

Un secreto a voces divulgado por el menos indicado.


Al parecer Piñera ya comprendió el mal negocio que significa tratar de ser presidente. Sin posibilidades de triunfo ante Frei salvo un milagro, además del gasto en una campaña testimonial, a cuenta perdida, se le sumaran los de liquidar sus acciones interesadas para no seguir siendo denostado por ello. Hasta el arzobispo opinó en éste asunto ¿Qué duda cabe que los DC siguen siendo agentes del vaticano?

Continuando su seguidilla de errores no forzados, los que incluso llevaron a José Ossandon a fugarse de su comando, ha criticado la evidente atención preferencial de Ema Velasco, hija del ministro de hacienda y de una afamada periodista. El caso es simple, como muchos niños de su edad y de su clase social, Ema, cayó a una piscina y se ahogó. Su atención médica de urgencia implicó dos traslados en helicóptero, uno desde el balneario en que sucedieron los hechos hasta la ciudad de la Ligua, y luego desde ahí hasta la clínica Las Condes. Piñera sin pelos en la lengua declaró que ojalá todos los niños accidentados en Chile tuvieran la misma atención médica.

Esta misma situación había sido expuesta por los familiares de una niña que se accidentó en Olmué, en la misma época y circunstancias que la hija del ministro, sin embargo falleció. Ambas fueron trasladadas en helicóptero pero dicha gestión, para la niña de Olmué, demoró seis horas, la hija del ministro en cambio algunos minutos. Este caso apareció en el noticiario de Chilevisión y los padres emplazaron al ministro y a la presidenta.

Tanto los políticos, como sus hijos, de todos los colores, se educan y mejoran en colegios y clínicas privadas las que se encuentran vedadas para la mayoría del país. El nuevo plan de salud permite que ciudadanos de a pie puedan usar en casos excepcionales algunos pabellones privados pero lo común es que deban hacer fila y ser atendidos en precarias camillas, siempre y cuando exista una disponible. Nadie se explica como -algunos responsabilizan a la comida típica y a la común ingesta de vino tinto- los índices de salud y longevidad son muy buenos pese a los precarios servicios de salud existentes, precarizados y privatizados durante las últimas tres décadas. Atreverse a criticar esto es una osadía, sólo consideremos que tanto Gladys Marín como Volodya Teiltelboin, máximos referentes del partido comunista, fallecieron tras largos tratamientos en clínicas privadas. Ese también fue el caso de Eduardo Frei Montalva en los ochenta, que dicen fue envenenado en la clínica Santa María. Bachelet, presidenta socialista, ha parado en clínicas cada vez que se ha enfermado también sus hijas, o Ricardo Lagos o Perez-Yoma y su riñón milagroso... hasta el adalid de la salud pública: El incorregible Guido Girardi, luego del accidente automotriz que casi le cuesta la vida (siempre y cuando el diablo estuviera de vacaciones).

En fin, los hospitales públicos son para todos los demás, para tipos como nosotros, miserables individuos que no contamos siquiera con una piscina, y nuestros accidentes veraniegos serán a lo más quemarse la piel por no contar con bloqueador solar o pisar un clavo oxidado. Los hijos de los notables viven en un país notable, con extraordinarios servicios de urgencia, colegios, universidades y barrios segurizados.

Piñera no es el más indicado para opinar sobre un asunto, es dueño y piloto de un helicóptero lo que lo hace un privilegiado entre los privilegiados. Lo que debemos hacer notar es el trato que le ha dado TVN (Televisión Nacional), dependiente del gobierno y casa televisiva de la esposa del ministro aludido, que no a escatimado esfuerzos en condenar las expresiones de Piñera y en donde nunca se publicaron las declaraciones de los padres de la anónima niña de Olmué.

Es una inauguración “a la chilena” de la recién publicada ley de transparencia: Ministros usando de recursos públicos en sus propias causas; televisión pública dedicada a defender sus intereses comerciales, sus rostros, y también la posición política del gobierno, es decir intereses inexpresables.

domingo, 19 de abril de 2009

El Guión de Pérez-Yoma.

Casas COPEVA, un caballo regalado y un par de avioncitos.



La hija del gran marino ingles Coke resultó ser una de las mujeres más promiscuas y escandalosas del reino en que no se ponía el sol. La solución en su época fue enviarla al fin del mundo es decir, a Chile. Recaló en Valparaíso continuando con su vida desatada y su lista interminable de amantes. En aquella época eso era muy mal visto, hoy la niñá Coke sería una destacada representante de la farándula británica que de llegar a vivir a Chile subiría el nivel de nuestra alicaída prensa rosa.

Tuvo un hijo, adjudicado sin pruebas de ADN de por medio, a un joven de apellido Cruz, es decir, descendiente de judíos conversos en la época de la expulsión de España. Para conservar el apellido de tan distinguido personaje, como era Coke, independiente que lo portara su casquivana hija, se inscribió al recién nacido con el apellido Cruz-Coke. Sus descendientes portan el apellido como si se tratara de un tesoro ya que nadie recuerda el vergonzante origen o quiere recordarlo.

La costumbre del guión para conservar el apellido de la madre, inscrito o no en el registro civil, se institucionalizó entre nuestros arribistas compatriotas. Desde luego ha sido un lujo que pocos se han podido dar pues implica pasar por alto normas reglamentarias y legales.

Edmundo Pérez-Yoma, es hijo de Edmundo Pérez-Zujovic, que seguramente se apellidaría igual que su padre si éste se hubiera casado con alguien de apellido Carrasco. Poco se puede decir de él ya que murió trágicamente, aunque se lo vincula a una matanza en los tiempos de Frei padre en Puerto Montt. Pero eso pasa a segundo plano pues en nuestro piadoso país las muertes violentas purgan los pecados, aunque ellos sean otras muertes violentas.

Lo relevante es que Pérez-Yoma, al igual como lo reconoció su camarada Patricio Rojas, tenía bastante dinero y ganó otro tanto en los "duros" tiempos de Pinochet. Al terminar la dictadura se incorporó al gobierno pero no desatendió sus negocios. Uno de ellos fue la empresa inmobiliaria COPEVA que le vendió al Estado viviendas sociales insalubres y permeables que produjo un escándalo al lloverse la villa completa al primer invierno luego de entregadas Es la tristemente célebre población el Volcan de Puente Alto. Por esos días el hombre, además, había recibido un caballo de “regalo” mientras desempeñaba un cargo público. Peréz-Yoma fue sancionado con una breve estadía en la banca del equipo, pero pronto asumió la titularidad de antes, hoy es el ministro del Interior, nada menos que el vice presidente de la república.

El diputado de la UDI Victor Pérez (lejano pariente, de los Pérez sin guión) dijo hace un par de días que no le importaba lo que podía declarar Perez-Yoma a propósito de las coimas belgas deducidas de la compra de unos aviones chatarra Mirage en los noventa, pues el ministro había sido capaz incluso de saltarse la lista de transplante para que lo operaran del riñón.

En Bélgica hay condenados por el caso Mirage y además el negociador se quitó la vida; en Chile nadie ha sido sancionado y un ex director de la fuerza aérea (Ramón Vega), implicado en el caso, declaró por la prensa hace meses que existían civiles involucrados. La prensa hizo su trabajo y llegó al ex director del sistema de empresas estatales, a quien se culpa de las pérdidas de la empresa de ferrocarriles, el pediatra Patricio Rojas. Rojas, además había sido implicado en la muerte de Eduardo Frei Montalva hace a penas un par de meses. Cuando fue entrevistado culpó a sucesor en el ministerio de defensa: Edmundo Pérez-Yoma.

Pérez-Yoma, en calidad de ministro del interior y más aún, de Presidente, de la República pues Bachelet está en Centro América, defendió al gobierno pero también, y en primer lugar, a él mismo. En vez que dar un paso al costado por el evidente conflicto de intereses opina en un caso siendo juez y parte: Los contratos con Rojas, por medio de los cuales se habían triangulado coimas, fueron adecuados y útiles. Le faltó agregar que Rojas es el mayor patriota registrado desde O'higgins.

Carolina Tohá, vocera de gobierno e hija del ministro de Allende, amenazó a Victor Pérez con querellas por ofender a Pérez-Yoma. Longueira se alejó de los fierros calientes pues él había dicho un día antes “en la UDI nadie se salta la fila” en clara alusión al Pérez con guión.

No me consta que Pérez-Yoma haya corrompido el sistema nacional de transplantes, para que adelantaran su transplante de riñón. Pero razones para sospechar de alguien con tales antecedentes sobran. Además se podría decir que es una tradición familiar pues si su padre y su abuelo han abusado del poder para colocarle un guión entre el Pérez y el Zujovic y entre el Pérez y el Yoma ¿Como no hacerlo en una lista mecanografiada con tan buenos liquid paper y plumas fuentes?

Crítica al Programa Estándar de la Izquierda.

El cambio de gobierno no es un cambio del sistema.



Cada cierto tiempo, las cíclicas crisis de “gobernabilidad” como las llamarían los siúticos, permiten en el tercer mundo a que asuman los gobiernos sus élites de izquierda. La creencia en la neutralidad del sistema democrático representativo le hace creer a algunos que es posible ganar las elecciones y gobernar independiente de una crisis, con un plan estructurado pensado en décadas de marginación política. Sin embargo el obtener el poder político institucional formal sin disponer de los fundamentos de él, es decir, el dominio de la sociedad, conduce a estrepitosos fracasos que justifican virulentas reacciones que a la postre derogan toda reforma socialista, exterminan a generaciones de actores políticos y alevósamente imponen condiciones de explotación peores a las que motivaron la revolución.

Para vencer la reacción se ha intentado desde el exterminio de la clase dirigente hasta el lavado de cerebro de los gobernados, a fin de extirpar los atavismos burgueses. Esto cada vez que se ha intentado ha significado una severa regresión moral de los movimientos que han tomado el poder so pretexto de su superioridad ética; se consigue el dominio pero al precio de precarizar intelectual y moralmente a toda la población, y además económicamente. El exterminio o exilio de las clases dirigentes no sólo implica la extirpación de un tumor, de gusanos o chupasangres, sino que también de las competencias técnicas indispensables para cualquier sistema de dominio sea liberal capitalista o socialista. Se trata de provocar deliberadamente tanto una fuga de capitales como de cerebros; si el gobierno pretende la estatización de ambos se precisa que se queden en su domicilio no que vayan a prosperar y hacer prósperos al “enemigo”.

Se requieren de muchas décadas de trabajo político para obtener tan sólo una fracción de él por parte de la izquierda entonces no se comprende que cada vez que se asume el gobierno se improvise. Dicha improvisación consiste en la aplicación rigurosa, incluso dogmática, de un programa estándar de izquierda que consiste en el reverso de las críticas que se hace al sistema opresivo. Se llega al poder por especular con las esperanzas de los marginados y el modo de gobernar consiste o en estructurar un nuevo sistema opresivo, como el caso de la URSS, o inflar la burbuja hasta que estalle, como en el caso de Allende.

Como el programa se construye en negación al capitalismo la crítica a ese programa estándar es al mismo tiempo una crítica a la crítica estándar al capitalismo, la que tendría las siguientes caracteristicas comunes:

1º Una pretendida superioridad moral respecto del adversario, lo que lo transforma de inmediato en enemigo y luego en sub humano.

2º Una reivindicación democrática en sentido amplio que considera que el sistema de dominación debe ser un consenso de toda la población, incluso de los dominados. Se entiende que dicho consenso es algo espontáneo, propio de la naturaleza del hombre pues es de orden moral (universal). Como en la práctica eso no ocurre debe producirse ese consenso desde arriba de modo deliberado por la dirigencia, de un modo más brutal y burdo que en un sistema capitalista.

3º Las críticas económicas al sistema se reducen antojadizamente al capitalismo confundiéndose la resolución de problemas, inherentes a todo sistema de dominación, con asuntos triviales que existen sólo en el nivel metafísico. La supresión, por decreto, de algunas instituciones típicamente capitalistas harán desaparecer dichos problemas olvidando la base material de ellos. Es por esto que la inflación produce a la postre carestía en todos los sistemas socialistas hasta ahora conocidos.

4º La confianza en la independencia soberana de los estados nacionales que olvida las determinaciones globales, económicas, políticas y culturales, de los procesos locales. Esto posterga las inevitables luchas mundiales que deben darse por la emancipación y sobrecarga a las parcelas, parcialmente emancipadas, ya que deben lidiar con las excesivas expectativas creadas en su población y la necesaria conspiración comercial y propagandistica externa.

5º El modo en que está estructurado el mundo además obliga a depender del comercio internacional, y sus reglas de intercambio desigual, sea para vender sus productos como para comprar lo que no se es capaz de producir o de buscarse colonias subalternas a las cuales se explota so pretexto de solidarizar en su revolución. El modelo socialista rige hacia dentro pues la venta y compra la realizan agentes estatales monopólicos pero en un mercado mundial que no dominan o en un sistema colonial que controlan.

6º El olvido de los elementos estructurales, inherentes a todo sistema de dominación, redunda en promesas imposibles de cumplir por ejemplo, el desarrollo, el respeto al medio ambiente y la protección social.

1º Superioridad moral:

Existe una barrera insalvable entre los humanos y los animales y esta es precisamente nuestra relatividad cultural y moral. Mientras los lobos o las sardinas tienen un sólo modo de organización colectiva posible, confundiéndose lo que son y lo que pueden ser, el hombre puede asumir infinitos modos organizativos. Los peores crímenes de nuestra sociedad fueron alguna vez, y aveces todavía en alguna parte, no sólo irreprochables conductas sino que alentadas socialmente. No existe ningún tabú universal, nada malo en toda parte y en todo momento.

Debido a esto muchos llegan a pensar que la cultura es algo exclusivamente humano. Esto olvida que muchos animales “educan” a sus crías tanto en cazar como en defenderse de los depredadores. Los osos, por ejemplo, le enseñan a sus crías a cazar salmones lo que hace que los osesnos huérfanos perezcan de inanición si es que no son presa de otros osos. Los simios superiores consiguen en laboratorios enseñar a otros las destrezas aprendidas mediante ensayo y error, es decir, tal cual como nosotros, sin embargo la carencia de lenguaje abstracto impide la masificación de ellas.

Distintos modos de organización en los animales suponen diversas especies. Para conseguir adaptarse al medio dichos modos de organización son dinámicos no estáticos como por lo general lo pensamos, por ejemplo las hormigas se organizaron en complejos hormigueros sólo hace cuatro millones de años. La particularidad del hombre es que puede asumir infinitos modos de organización y también infinitos modos de comportamiento dentro de dicha organización, por lo tanto la superioridad moral siempre será nada más que un modo de justificar la superioridad de poder.

Se trata de vestir a la espada desnuda el considerar que el modo de organización estatuido, la mayor de las veces destinada al disfrute de una minoría de la población, es el único modo posible de hacerlo. Dicho efecto de coerción se produce únicamente mediante una religión destinada a reconciliar lo lógico con lo ilógico. Cada vez que se sugiere que nuestra moral es la única correcta vamos mucho más allá de lo que el conocimiento acumulado racionalmente nos permite. La izquierda marxista lo ha conseguido mediante su fusión con la teología cristiana hegeliana y ello es lo que sigue haciendo coherente a híbridos superficialmente incomprensibles como la teología de la liberación.

La creencia en una organización inherente al hombre, el comunismo o el anarquismo, hace de todos los demás modos irracionales, absurdos e inmorales. Bajo la pancarta “socialismo o barbarie”, se esconde una remoralización de la civilidad. Tal cual el concepto bárbaro era ya utilizado en Babilonia para referirse a los forasteros en forma peyorativa, el socialismo es considerado una forma superior de organización no sólo un modo diverso.

La organización política pierde su vinculación con la voluntad pues la voluntad se pone más allá de nosotros mismos, en una concepción estática de la humanidad. Nuestras acciones sólo consisten en la realización de un propósito que nos trasciende. Y del mismo modo que el capitalismo nos exige que trabajemos y consumamos inconscientemente, los autodenominados revolucionarios exigen el mismo comportamiento, y la misma inconsciencia, dirigida a un objetivo diverso pero estructuralmente idéntico al otro pues no es libre ni reflexivo.

El actuar sin conciencia ni libertad, en función de razones superiores necesarias y por lo tanto irrevocables, nos hace dóciles a un nuevo sistema de dominación el que ya no se estructura desde los propietarios de las herramientas de trabajo sino que por los que disponen del capital, es decir, los gobernantes. El sistema socialista lo único que hace es acumular el poder político y económico en las mismas manos, y transformar el capitalismo local de oligopólico a monopólico. Esto explica por sí mismo la pérdida en productividad de las economías centralmente planificadas en comparación a una de mercado liberal y además de todos los vicios anejos al monopolio.

Los inferiores moralmente pueden además ser tratados en función de su entidad minusválida, sus argumentos sólo son sonidos o manchas en un papel y sus padecimientos insignificantes a los que provoca su contumacia. El paso a los campos de concentración, a las purgas o a la censura están allanados desde el momento que confundimos el ejercicio del poder con el asumir un destino cósmico dentro del cual somos meros agentes para que el bien se realice.

El programa estándar de la izquierda o es estatista o tiende a la estatización del capitalismo lo que de materializarse no redunda en una distinta correlación de fuerzas en la sociedad sino que sólo una reordenación de las personas y grupos dentro de ella que pasan de sumisos explotados a déspotas dirigentes o burócratas, o simplemente de sumisos obreros a sumisos obreros; la pretendida superioridad moral conduce inexorablemente a la intolerancia y esta a que las ambiciones de poder de los individuos puedan satisfacerse a expensas de otros, de un modo aún más bestial que en un capitalismo liberal.

2º La creencia en que la organización será necesariamente democrática en un sentido amplio:

La ideología liberal enseña que política y economía son cuestiones diferentes. Nicolás de Maquiavelo, en cambio, entendía hasta qué punto están imbricados. Para él el poder depende de la guerra y estas de las posibilidades de financiarlas. La revolución neolítica, tránsito del nomadismo a la sedentarización y por ende, a centralización del poder, acaeció gracias a la producción y acumulación de excedentes alimenticios, distribuir la miseria siempre ha sido una tarea dura y estéril.

El poder político es en ultimas cuentas la disposición sobre las reglas de acumulación y o distribución de los excedentes producidos. La existencia de múltiples productores no cambia esta cuestión constitutiva puesto que el poder central subsiste mediante los tributos. Los ensayos socialistas han tratado de centralizar la producción de modo de no ejercer el poder estatal del modo antes conocido, estructurado espontaneamente, sino que “racionalizado” se reúne lo político y económico dominando el pueblo, tanto la producción como sus reglas de acumulación y distribución. Esto trae dos problemas inseparables del socialismo: 1º La sociedad sigue dividida pero ya no entre propietarios y desposeídos sino que entre clase dirigente y clase dirigida; 2º La división política y economía, al ser sólo aparente, la fusión de ambas también lo es. “Control económico es control del poder” y control político es control económico. Es imposible comerciar si es que no hay un respaldo de la fuerza para el caso que alguien quiera defraudar en las transacciones. La diferencia entre el comercio nacional o internacional de mercancías lícitas e ilícitas radica en que una es cubierta por las policías instituidas y la otra requiere contratar policías privadas. Sin esa fuerza ofensiva, que provoca un efecto disuasivo que pacifica una zona pudiendose producir y transferir mercancías, cualquiera puede defraudar y por ende, deja de existir un estímulo a la producción. Poder político en definitivas es poder estatal y el poder estatal es el castigo en potencia o en acto; fuerza es siempre, en últimas instancias, fuerza física desde un embargo de especies hasta la silla eléctrica. Sin esa amenaza no es posible la acumulación ni la producción por lo tanto, por más que dividamos las tareas de castigo y las de producción dichas acciones valen sólo en relación a la otra de modo simbiótico. Unir ambas tareas mediante el control directo de las mismas personas hace la estructura económica ineficiente y vulnerable pues las millones de decisiones individuales son sustituidas por las de una camarilla y no cambia en nada la estructura del poder.

Ya que el “pueblo” es dueño y policía al mismo tiempo todo conflicto, por más banal que sea, se hace político y al existir un sólo actor político relevante el problema se torna en irresoluble. Ya no existen clases sociales salvo la de los gobernantes y la de los gobernados pero se dice que los primeros son meros representantes de los segundos. Para John Locke la libertad y la propiedad privada se encontraban en directa relación por la misma circunstancia, el pequeño productor puede regatear los impuestos pero no puede contrarrestar el poder de los gobernantes cuando estos además son los propietarios. La libertad para Locke era la de los primeros colonos estadounidenses una vez exterminados los nativos, es decir, la de pequeños propietarios casi autónomos. La crítica de Marx es hacia la explotación que depende de la propiedad privada pero no de los propietarios por sí mismos sino de su relación con los no propietarios. Cuando unos disponen de nuestra propiedad, aunque sea propia, tal disposición la hace suya y no nuestra, por lo tanto la dirigencia democrática representativa está por encima del “ciudadano”, y si éste carece de bienes se encuentra en una sujeción similar y hasta superior que la del proletario ante el capitalista. Lo peor de todo es que tal explotación se realizaría en representación del explotado y en su directo perjuicio, mientras discursivamente se señala que es en su beneficio.

La aceptación de la ideología liberal como doctrina propia conduce a otras perversiones más frecuentes pero menos evidentes que la anterior. Se actúa en la creencia en la bondad inherente del pueblo y de la necesaria unidad de intereses entre la clase explotada y sus iluminados redentores.

Ya señalaba en el acápite anterior que la bondad y la maldad son asuntos relativos por lo tanto la creencia en el buen salvaje o en el buen pobre no se trata sino que de una aplicación de la creencia en una moral universal. El hombre sería bueno por naturaleza pero corrompido por las instituciones. Estos axiomas olvidan que el hombre es un constructo físico-cultural, por lo tanto determinado biológicamente pero además, por su formación. Quien se ha socializado y resocializado en la estructura de dominación, y más específicamente en el capitalismo, no se ha hecho bueno ni malo pero necesariamente es capitalista, cautivo de la ideología burguesa. Si nos tomamos la democracia en serio la voluntad del pueblo querrá aquello que ha sido socializado a querer, y gobernarían los capitalistas. Es decir, la votación universal, la prensa libre, y las múltiples “bondades” del capitalismo liberal están establecidas porque no afectan la estabilidad del sistema. Un gobierno contrario a los capitalistas no sólo se coloca en contra de la clase dirigente sino también de todos los habitantes socializados a la medida de dicha clase. Un gobierno de izquierda sería necesariamente, y así ha sido, impopular. Para conservar la popularidad o reducirla de modo de hacer posible el ejercicio del poder se requiere de acciones populistas, es decir satisfacer demandas colectivas aunque estas afecten las condiciones generales de todos a mediano plazo, o bien socializar y resocializar al pueblo de modo de producirlo de acuerdo los requerimientos del ejercicio del poder. Es por ello que dicho gobierno nunca sería el representante de la genuina voluntad del pueblo, o más bien, dicha voluntad nunca sería genuina bajo los estándares morales que la propia izquierda se adjudica al culpar a la derecha de manipular o ideologizar mediante la propaganda.

3º La responsabilidad de los fracasos será siempre del capitalismo aunque se instituya el socialismo.

Para ganar las elecciones es preciso hacer promesas en proporción a las severas críticas a los gobiernos convencionales, por lo tanto es muy difícil moderar las expectativas creadas en la población en orden a que el nuevo gobierno remediará desde el desempleo hasta la violencia escolar. A los cuadros y a las bases no se les instruye sobre la existencia de cuestiones estructurales inherentes a todo sistema de dominación y otras propias del sistema capitalista liberal; menos sobre la cuasi identidad entre este sistema y el socialismo.

Muchas de las promesas socialistas provienen de otra época, una en que hasta los gobiernos más recalcitrantes en el capitalismo aplicaban medidas similares. No es una promesa seria la educación, salud y vivienda gratis y de calidad para todos, menos cuando se trata de educación universitaria. Menos si esta promesa se extiende al pleno empleo y a la previsión. Los sistemas industriales que consiguieron materializar estas promesas, durante apenas treinta años en unas cuantas naciones favoreciendo a una fracción insignificante de la población mundial, pretendían que sus economías y la del mundo creciera a un promedio del cinco por ciento anual de modo indefinido. Hoy sabemos que eso no es posible puesto que el mundo es limitado. La recesión mundial es algo a que deberemos acostumbrarnos, nosotros deberemos vivir con menos que lo han hecho nuestros padres y del mismo modo nuestros hijos. Las prestaciones prometidas no se financian por el sólo hecho de confiscar las propiedades de los capitalistas o de aumentar sus impuestos, es preciso además crear riqueza puesto que cada día nacen más bocas que alimentar y la longevidad aumenta peligrosamente.

Muchas políticas deben emprenderse de todos modos, pese a ser contraproducentes, pero para conservar el poder los gobiernos de izquierda preferirán culpar a la conspiración nacional e internacional que confiar, en aquel pueblo del que son legítimos representantes, sincerando las debilidades de la transición o del ejercicio del poder y la economía en general.

4º Aunque todo indica lo contrario se cree firmemente en la soberanía y en la independencia de los estados nacionales.

El mundo esta integrado, tanto económica y políticamente, como en su faz cultural. El tratar de adoptar un camino propio, como si un estado fuera un planeta, olvida que las expectativas de los habitantes serán siempre mundiales, con sistemas sofisticados de propaganda capaces de permear las barreras más robustas. La posibilidad de socializar resocializar dependerá en último caso de las agencias trasnacionales dedicadas a esas tareas lo que produce a ciudadanos hostiles a sistemas de organización alternativos al dominante.

La reordenación de la economía por más que se haga con todo el rigor y voluntad consciente de los individuos conducirá a una carestía, la que puede ser subsanada con los ingresos antes acumulados por las élites de forma transitoria, pero la economía requiere también inversiones y éstas procesos de acumulación de capital. Si se diseñan sistemas financieros adecuados podría algún estado arroparse lo suficiente luego de unos cuantos lustros pero dificilmente logrará sostener la tensión social acumulada a un ritmo mucho más intenso que las finanzas públicas.

Un estado en estas circunstancias no sólo es proclive a la propaganda, al boicot internacional, y al ser víctima de sus propias debilidades, sino que sería continuamente agredido por otros medios pacíficos como los recursos legales. El país podría soportar todo esto si fuera desarrollado porque podría resistir económica y culturalmente una fase de transición, pero ocurre que las revoluciones de este tipo sólo han ocurrido en países pobres, y estos argumentos sugieren la razón tras ello.

5º Se es socialista hacia dentro y capitalista hacia fuera.

El que un país se haga socialista no significa que todo el mundo lo siga, incluso por todo lo expuesto termina reforzando el capitalismo en otros sitios. El estado debe comerciar en el desigualitario sistema mundial de intercambios y para eso debe utilizar, aunque sea parcialmente, aquellos principios que dice criticar como las plantaciones extensivas, la extracción de recursos naturales, la proletarización de su propio pueblo o el consumo de mercancías producidas bajo sistemas de aberrante explotación, servilismo y hasta esclavitud. Su dignidad estará expuesta, y hasta su supervivencia, y no podrá condenar estas conductas ni tendrá otra opción que sujetarse a las desiguales condiciones de dominación global, salvo que, se dedique al militarismo en todos los frentes.

6º Se promete solucionar problemas que van más allá de las posibilidades de la organización política y económica nacional, y más allá de la civilización misma:

Un estado desarrollado es una fracción de territorio y población que está por encima de otros, subdesarrollados, del mismo modo que un hombre rico está por sobre un pobre en la organización de clases. Implica una estratificación y por lo tanto una explotación y marginación. La promesa no puede ser nunca, por esa vía, la emancipación del ser humano – de lo cual deriva la pretendida superioridad moral universal- , pues a lo más puede aumentar la calidad de vida de una fracción de la humanidad a costa de otra. Desarrollar China, por ejemplo, no es ni desarrollar el mundo ni emprender un camino que pueda ser universalizable y además sobrecarga ambientalmente al mundo al posibilitar el consumo “occidental” de su población y su febril auge industrial. El ascenso de China e India es a costa de los demás pues lo que no se quiere ver es que la estructura de dominación sigue intacta a pesar del relevo de los actores en su estratificación.

Los problemas que se adjudican en el capitalismo, y se personifican en los capitalistas, son cuestiones comunes a toda forma de organización social civilizada es decir, a todo sistema social desde la revolución neolítica. El capitalismo y la revolución industrial sólo han sido cambios en las magnitudes, la cantidad de personas imperadas y la intensidad gracias a los mecanismos tecnológicos, lo que hace del sistema actual uno más de tantos posibles de ensayar sin transformar las estructuras de dominación. El socialismo ha sido uno de ellos, el programa socialista, manejado por la izquierda como una alternativa latente o como un proyecto de gobierno cuando se asume la táctica electoral, no conduce a un cambio del sistema ni aún en sus pronósticos más optimistas. La instauración de socialismos improvisados, de bases cuestionables aplicando modelos probadamente ineficaces producen efectos contraproducentes para la emancipación del hombre pues se traicionan las desmedidas expectativas y se generan crisis económicas reales que serán subsanadas con remedios peores que la enfermedad capitalista que se pretendía solucionar.

Una radical transformación exige mucho más que nacionalizaciones, estatizaciones y aumentos de impuestos; es algo mucho mayor, e incluso muy distinto, que la toma del poder en estados e incluso en todos ellos al mismo tiempo. Se precisa de una radical transformación de la humanidad, de un evento que marque un antes y un después tal cual lo hizo hace diez mil años la revolución neolítica. Requiere que se comprenda que no será la humanidad eligiendo a sus legítimos representantes o defendiendo sus intereses auténticos sino que la acción decidida, incluso caprichosa, de algunos hombres que se propondrán recrear al hombre y la humanidad.